A pesar de los intentos por generar tensiones entre Colombia y Venezuela las últimas semanas, la reunión de la derecha internacional con el ex-presidente Álvaro Uribe, y la constante campaña mediática de las corporaciones informativas internacionales y nacionales por minimizar la conformación de la verdadera unión latinoamericana y caribeña, el hecho es contundente: 33 países de América Latina y el Caribe confirmaron su unidad en la CELAC, y con ello la soberanía e independencia regional que había sido opacada y fuertemente marcada por los Estados Unidos y Canadá; en otras palabras consiguiendo una verdadera unidad libre de imperialismo.
Lo cierto es que la gesta libertadora independentista iniciada por nuestros próceres hace dos siglos para liberarnos del colonialismo Europeo, se consagra con esta organización regional y en consecuencia el sueño de Bolívar, que con mucho ímpetu, convicción, humildad y corazón el Presidente Chávez pudo concretar, a él y a quienes han decidido acompañarlo en su lucha emancipadora hoy debemos dar gracias por los logros alcanzados, porque no sólo nuestros líderes progresistas de la región han sido capaces de detener la lógica del neoliberalismo y la opresión, sino que han consolidado un bloque que será duro de romper.
En estos momentos el norte mira el sur con recelo y temeroso de lo que seamos capaces de hacer, porque este proceso no sólo consagra la unión de los Estados Nacionales sino de los pueblos de esta que como llamaría Martí es Nuestra América, es por ello que deberá ser el pueblo el principal garante de la continuidad de este proceso liberador.
Otro aspecto a destacar con el inicio de la CELAC, es la protesta a la continuidad del bloqueo a Cuba, un elemento imposible de considerar en un escenario como el de la OEA, al servicio de los intereses hegemónicos de las grandes potencias del Norte, la organización naciente reivindica la lucha anti-imperialista del pueblo Cubano.
Con la llegada de la izquierda al poder y la consolidación de los procesos democráticos de la región, en la lucha contra el capitalismo y la apuesta por un nuevo camino revolucionario; se iniciaron una serie de actos injerencistas propiciados por las organizaciones de inteligencia norteamericana, que se vieron opacadas por la acción del pueblo latinoamericano, así encontramos casos como los de Bolivia, Ecuador o Venezuela; sin embargo también nos dejó el legado de lo que son capaces de hacer, tal como el caso de Honduras lo demostró.
Con orgullo nuestro pueblo venezolano inició culminando el siglo XX este proceso que sólo a la unísona voz de protesta cubana emergía en nuestra región, más adelante se unirían bajo el lema de nuestro himno nacional “seguid el ejemplo que Caracas dio”, Brasil, Argentina, Bolivia, Ecuador, Paraguay, Uruguay, Perú, Nicaragua y otros tantos que han acompañado el proceso de integración latinoamericano, donde además Venezuela miró siempre a los más necesitados tal como es el caso de Haití, Dominica, San Vicente y las Granadinas, Surinam o Guyana por ejemplo, que encuentra a los gobiernos de Derecha en la región como Colombia, Chile o México sumergido en conflictos sociales y armados y que poco a poco van perdiendo apoyo popular.
Estamos venciendo, y seguiremos luchando por vencer.
“Nació un gigante y se llama Celac, estamos haciendo realidad el sueño de Bolívar”. Hugo Chávez
Datos Personales
Nelson Ortega. Venezuela. Rubio, Estado Táchira. (1983), Ingeniero en Informática (Universidad del Táchira UNET), Diplomado en Innovación Tecnológica (Universidad de Oviedo, España). Magíster en Planificación Global (UPEL-IPRGR). Fue Analista de la sala situacional del Ministerio de Industrias Básicas y Minería 2.006, Coordinador de Sistemas del Centro Internacional Miranda 2.007. Profesor - Asesor de Misión Sucre y Universidad Bolivariana de Venezuela. Coordinador General de la Academia de Software Libre. Miembro del Frente Bolivariano de Investigadores, Innovadores y Trabajadores de la Ciencia. Miembro del Centro Nacional de Investigaciones Educativas. Miembro del colectivo del Sistema de Formación Socialista Simón Rodríguez, Miembro de la Plataforma Política Patria Socialista. Gerente de Informática de la Fundación para el Desarrollo de la Ciencia y la Tecnología del Estado Táchira (Fundacite-Táchira) 2.007-2.012. Fue Coordinador de la Sala Situacional del Registro de la Gran Misión Vivienda Venezuela en el Estado Táchira (Julio - Agosto de 2011). Investigador de la Universidad Nacional Experimental de la Seguridad (UNES) (Julio - Diciembre, 2012). Coautor del Libro El delito homicidio en el Estado Táchira entre 1982 y 2012 (Forero y Ortega, 2013). Autor de la Investigación Modelo de Planificación para Promover la Seguridad Ciudadana en la Comunidades vinculadas al Centro de Formación UNES Táchira. Actualmente es Jefe de Estadística de la Dirección de Planificación y Desarrollo de la Gobernación del Estado Táchira, Coordinador de los Comité Estadísticos Estadales, Coordinador de la Revista de los Comité Estadísticos Estadales, Encargado de la Ofensiva Económica en el Estado Táchira, Secretario de la Comisión Estadal para la Lucha contra el Contrabando.
correo: nortega16232@gmail.com
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domingo, 4 de diciembre de 2011
martes, 22 de noviembre de 2011
Del debate al debacle
Hace una semana el show mediático de la oposición rumbo a las elecciones presidenciales del próximo año inició, con un programa patrocinado por Globovisión que agrupó a los cinco contendientes de las primarias de la oposición: Henrique Capriles Radonsky, Pablo Pérez, Leopoldo López, María Corina Machado y Diego Arria, en un hecho sin precedentes de la historia política venezolana al no permitir a Pablo Medina participar en este proceso por falta de recursos económicos para tributar a la MUD.
Lejos de proyectarse un debate en las cámaras de Televisión, los venezolanos pudimos observar como un ensayo de supuesta cordura entre los contendientes lejos de argumentar y contraponer ideas, se diluyeron en un discurso homogéneo donde cada actor cumplía su rol predefinido, unos más que otros intentaron ser más agresivos pero los 17 minutos de publicidad fueron superiores a los 8 minutos asignados por el canal de transmisión a cada uno de los contendientes, lo que significa una pequeña muestra de quienes son los que mandan dentro de la lógica de la MUD.
López y Capriles intentaron hablar de justicia y respeto a los derechos humanos, pero ignoran por completo que el pueblo no olvida, y que sus acciones violentas de 2002 contra el Gobierno Constitucionalmente y Democráticamente constituido son un reflejo del corazón fascista que cada uno de ellos llevan por dentro, no tienen ni tendrán el calor del pueblo, porque nunca han vivido con el sino de él, pretenden ahora dirigir los destinos de un país en representación de la burguesía nacional.
Machado insistió en un vacío ideológico argumentar su propuesta de capitalismo popular, que lejos de convencer a propios y extraños, termina creando fisuras dentro de la oposición pues la MUD argumenta que no está en las bases programáticas de la unidad, y por tanto ella abre su propio camino, y es cuando la presentación de su candidatura está muy distante del ideario popular pues al igual que los anteriores proviene de sectores que no representan necesariamente al pueblo, aunque ella intente hacer uso de términos cercanos a la gente la falsedad de su discurso se ve claramente reflejado en su trayectoria.
Arria por su parte fue el más astuto de todos, le habló al sector radical de la oposición; en una muestra de lo que el conjunto de los cinco representa para una propuesta alternativa, una persona vinculada fuertemente a los intereses extranjeros durante la cuarta república responsable de arbitrariedades, hijo de la oligarquía criolla; plantea un discurso agresivo vengativo que aunque J.J. Rendón intente tácticamente minimizarlo como estrategia electoral en la entrevista que le hiciera El Nacional el pasado domingo, también es cierto que al final él mismo argumentó que habrá tiempo para ello, es entonces cuando el discurso planteado por el Presidente Chávez al argumentar de las consecuencias para el país en el caso de que la derecha llegara a la presidencia tiene más sentido, inclusive cuando se habla de la persecución toma más fuerza.
Por su parte Pérez, no mostró más allá de una suerte de personalismo que intentó plantear desde una supuesta buena gestión del Zulia, nada más apartado de la realidad puesto que son justamente las Gobernaciones en manos de oposición quienes mayores problemas tienen, y quienes más lejos están de generar cambios significativos, por el contrario han demostrado como en esos estados se ha vuelto a las viejas prácticas políticas.
El escenario como fue planteado determina un elemento fundamental para el análisis, el supuesto debate lo realizan en la UCAB símbolo del modelo educativo promocionado por ellos; claro está en el sector privado, que además termina por negar el espacio a estudiantes en una actividad supuestamente organizada por ellos; y que no tuvo la participación de mujeres estudiantes en la realización de las preguntas del evento.
En consecuencia lejos de dar un mensaje de esperanza a quienes sueñan con la vuelta de la derecha al poder, terminan demostrando que no presentan una oferta atractiva ni para su propio grupo político, más allá de la magnificación de los medios o la palmadita en la espalda tal cual niño que luego de haberse ponchado 3 veces en un juego de pelota siempre encuentra la mirada y frase aliciente de su padre aunque este sepa que lo hizo mal, está pues el propio desenlace que a foráneos y nacionales nos indican que ante la propuesta Bolivariana que consagra un proyecto político concreto la oposición no tiene cabida si intenta reconstruir las ruinas de la cuarta o formularse planteamientos que contrapongan los intereses del pueblo. Aunque falta casi un año para el 7 de octubre el pueblo venezolano decidirá si sumergirse en el debate falso de la oposición o en la continuidad de una alternativa endógena que sigue estando al lado del líder de la revolución Hugo Chávez.
“La victoria del 7 de octubre debe ser doble: una electoral, para ganarles (a la oposición) con 70% de los votos y la victoria de neutralizar a los violentos, los que vana a tratar de desestabilizar al país". Hugo Chávez
Lejos de proyectarse un debate en las cámaras de Televisión, los venezolanos pudimos observar como un ensayo de supuesta cordura entre los contendientes lejos de argumentar y contraponer ideas, se diluyeron en un discurso homogéneo donde cada actor cumplía su rol predefinido, unos más que otros intentaron ser más agresivos pero los 17 minutos de publicidad fueron superiores a los 8 minutos asignados por el canal de transmisión a cada uno de los contendientes, lo que significa una pequeña muestra de quienes son los que mandan dentro de la lógica de la MUD.
López y Capriles intentaron hablar de justicia y respeto a los derechos humanos, pero ignoran por completo que el pueblo no olvida, y que sus acciones violentas de 2002 contra el Gobierno Constitucionalmente y Democráticamente constituido son un reflejo del corazón fascista que cada uno de ellos llevan por dentro, no tienen ni tendrán el calor del pueblo, porque nunca han vivido con el sino de él, pretenden ahora dirigir los destinos de un país en representación de la burguesía nacional.
Machado insistió en un vacío ideológico argumentar su propuesta de capitalismo popular, que lejos de convencer a propios y extraños, termina creando fisuras dentro de la oposición pues la MUD argumenta que no está en las bases programáticas de la unidad, y por tanto ella abre su propio camino, y es cuando la presentación de su candidatura está muy distante del ideario popular pues al igual que los anteriores proviene de sectores que no representan necesariamente al pueblo, aunque ella intente hacer uso de términos cercanos a la gente la falsedad de su discurso se ve claramente reflejado en su trayectoria.
Arria por su parte fue el más astuto de todos, le habló al sector radical de la oposición; en una muestra de lo que el conjunto de los cinco representa para una propuesta alternativa, una persona vinculada fuertemente a los intereses extranjeros durante la cuarta república responsable de arbitrariedades, hijo de la oligarquía criolla; plantea un discurso agresivo vengativo que aunque J.J. Rendón intente tácticamente minimizarlo como estrategia electoral en la entrevista que le hiciera El Nacional el pasado domingo, también es cierto que al final él mismo argumentó que habrá tiempo para ello, es entonces cuando el discurso planteado por el Presidente Chávez al argumentar de las consecuencias para el país en el caso de que la derecha llegara a la presidencia tiene más sentido, inclusive cuando se habla de la persecución toma más fuerza.
Por su parte Pérez, no mostró más allá de una suerte de personalismo que intentó plantear desde una supuesta buena gestión del Zulia, nada más apartado de la realidad puesto que son justamente las Gobernaciones en manos de oposición quienes mayores problemas tienen, y quienes más lejos están de generar cambios significativos, por el contrario han demostrado como en esos estados se ha vuelto a las viejas prácticas políticas.
El escenario como fue planteado determina un elemento fundamental para el análisis, el supuesto debate lo realizan en la UCAB símbolo del modelo educativo promocionado por ellos; claro está en el sector privado, que además termina por negar el espacio a estudiantes en una actividad supuestamente organizada por ellos; y que no tuvo la participación de mujeres estudiantes en la realización de las preguntas del evento.
En consecuencia lejos de dar un mensaje de esperanza a quienes sueñan con la vuelta de la derecha al poder, terminan demostrando que no presentan una oferta atractiva ni para su propio grupo político, más allá de la magnificación de los medios o la palmadita en la espalda tal cual niño que luego de haberse ponchado 3 veces en un juego de pelota siempre encuentra la mirada y frase aliciente de su padre aunque este sepa que lo hizo mal, está pues el propio desenlace que a foráneos y nacionales nos indican que ante la propuesta Bolivariana que consagra un proyecto político concreto la oposición no tiene cabida si intenta reconstruir las ruinas de la cuarta o formularse planteamientos que contrapongan los intereses del pueblo. Aunque falta casi un año para el 7 de octubre el pueblo venezolano decidirá si sumergirse en el debate falso de la oposición o en la continuidad de una alternativa endógena que sigue estando al lado del líder de la revolución Hugo Chávez.
“La victoria del 7 de octubre debe ser doble: una electoral, para ganarles (a la oposición) con 70% de los votos y la victoria de neutralizar a los violentos, los que vana a tratar de desestabilizar al país". Hugo Chávez
domingo, 13 de noviembre de 2011
Una Visión Caraqueña del País
Un debate necesario se ha venido dando en el país en torno al tema de la descentralización, por un lado la oposición venezolana reclama un excesivo centralismo en la toma de decisiones que supuestamente despoja de recursos económicos las entidades del Gobierno en Estados y Municipios, y por otro lado la necesaria reflexión que al respecto ha hecho el Gobierno Nacional de encaminar el país hacia un proyecto común con las particularidades de cada uno de los espacios territoriales, e inclusive llevar a lo más pequeño la toma de decisiones y la acción política concreta, por ejemplo a través de la transferencia de recursos y competencias a consejos comunales o comunas.
En este sentido la historia política contemporánea de Venezuela se vio caracterizada sobre todo con el advenimiento de la cuarta república en el mal uso de la palabra descentralización, que devino en la creación de espacios particulares con políticas particulares que permitieron nuevas formas de caudillismo regionales y locales, con el sentido estratégico de fragmentar territorialmente los dominios sobre aquella consigna divide y vencerás.
Pese a las denuncias de disminución de recursos por parte de la oposición venezolana para Gobernaciones y Alcaldías se ha demostrado tangiblemente que esto no tiene asidero, y que por el contrario cumpliendo con lo establecido en el plano de la Constitución de 1999 se ha creado el Consejo Federal de Gobierno para cumplir con la concepción del Estado Federal Descentralizado establecido en el marco constitucional.
Sin embargo el llamado revolucionario tanto político como legal de construir desde abajo, muchas veces se ve opacado al emitir soluciones para regiones particulares desde la aristocracia científica o intuitiva de la esfera política desde arriba que por estar mas cerca de los círculos de confianza imponen sus decisiones desde el escritorio o basado en la divagación de la mera conversación de pasillo, de esta manera surge un peligroso centralismo que contrasta con los ideales socialistas. Esto constituye un problema al no dejar que se cumplan de manera eficiente las buenas propuestas que se desarrollan desde la revolución para subsanar las deudas sociales que aún no han podido ser solventadas.
Es por ello que aquel concepto de descentralización malentendida debe irse desdibujando del quehacer político nacional, y fortalecer una verdadera descentralización que partiendo de la preposición constitucional de la democracia participativa y portagónica, permita construir desde abajo soluciones concretas a las necesidades más urgentes de nuestras ciudadanas y nuestros ciudadanos y superar por tanto también la visión Caraqueña del país.
“La descentralización socialista no debilita el Estado nacional, lo fortalece”. Marta Harnecker
En este sentido la historia política contemporánea de Venezuela se vio caracterizada sobre todo con el advenimiento de la cuarta república en el mal uso de la palabra descentralización, que devino en la creación de espacios particulares con políticas particulares que permitieron nuevas formas de caudillismo regionales y locales, con el sentido estratégico de fragmentar territorialmente los dominios sobre aquella consigna divide y vencerás.
Pese a las denuncias de disminución de recursos por parte de la oposición venezolana para Gobernaciones y Alcaldías se ha demostrado tangiblemente que esto no tiene asidero, y que por el contrario cumpliendo con lo establecido en el plano de la Constitución de 1999 se ha creado el Consejo Federal de Gobierno para cumplir con la concepción del Estado Federal Descentralizado establecido en el marco constitucional.
Sin embargo el llamado revolucionario tanto político como legal de construir desde abajo, muchas veces se ve opacado al emitir soluciones para regiones particulares desde la aristocracia científica o intuitiva de la esfera política desde arriba que por estar mas cerca de los círculos de confianza imponen sus decisiones desde el escritorio o basado en la divagación de la mera conversación de pasillo, de esta manera surge un peligroso centralismo que contrasta con los ideales socialistas. Esto constituye un problema al no dejar que se cumplan de manera eficiente las buenas propuestas que se desarrollan desde la revolución para subsanar las deudas sociales que aún no han podido ser solventadas.
Es por ello que aquel concepto de descentralización malentendida debe irse desdibujando del quehacer político nacional, y fortalecer una verdadera descentralización que partiendo de la preposición constitucional de la democracia participativa y portagónica, permita construir desde abajo soluciones concretas a las necesidades más urgentes de nuestras ciudadanas y nuestros ciudadanos y superar por tanto también la visión Caraqueña del país.
“La descentralización socialista no debilita el Estado nacional, lo fortalece”. Marta Harnecker
domingo, 6 de noviembre de 2011
Problemática de la Educación en Chile: Una Mirada desde Afuera
En el marco de los modelos de desarrollo caracterizados por los fundamentos teóricos determinados en el siglo XX con el advenimiento de concepciones que se vertían entre el modelo socialista principalmente en la Europa Oriental, que apostaban por una planificación centralizada por parte del Estado con un peso político en la toma de decisiones por la nomenklatura del Partido, por otro lado Keynes planteaba un capitalismo con alto control por parte del Estado, de los cuales muchos de sus conceptos son utilizados en los estudios de macroeconomía de hoy en día en variables tales como Producto Interno Bruto (PIB) o Inflación, y finalmente el enfoque neoliberal planteado por Friedrich von Hayek que repercutió con un grupo de intelectuales dentro de los que se encontraba Milton Fiedman quienes consideraban que la participación del Estado en la economía debería reducirse al mínimo y someter en consecuencia el gasto público para que toda transacción comercial se desarrollara mediante la lógica de la oferta y la demanda; es así como este último resulta preponderante luego de la caída del bloque Soviético y el muro de Berlín a finales de la década de los 80 acompañados con el fenómeno de la globalización y que trajeron consecuencias nefastas dentro de los procesos sociales y políticos de América Latina y el Caribe (ALC).
En medio de los conflictos ideológicos impositivos sobre la interrogante de cuál desarrollo, América Latina y el Caribe recién pudo llevar su índice de desarrollo humano (IDH) de 0,614 en 1990 a 0,660 en el 2000; lo que representa un leve crecimiento del 7,49%, mientras que para el año 2010 era de 0,704, representando en consecuencia un crecimiento de 6,66%, aún por debajo de lo que el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) considera desarrollo humano alto; sin embargo la tendencia se mantiene pero a la tasa promedio anual de crecimiento más baja que como bloque regional de las naciones en desarrollo, aunque superior a los promedios anuales de los países desarrollados.
En el caso de Chile su contexto político se encuentra marcado principalmente por los acontecimientos ocurridos a partir del derrocamiento y asesinato del Gobierno Socialista de Salvador Allende en 1973, que llevaron a este país a un proceso de represión social y política de corte militar durante 17 años bajo la dirección de Augusto Pinochet que conformó una constitución política en 1980, la cual consideraba obligatoria y como responsabilidad del Estado la Educación Básica, más adelante a tan sólo un día de la entrega del poder por parte de la dictadura al nuevo presidente democráticamente electo fue promulgada la Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza (LOCE), que ratificaba esta determinación.
En cuanto a su modelo de desarrollo la República de Chile, se ha encontrado fuertemente relacionado por las políticas económicas neoliberales, producidas por la Escuela de Chicago liderada por Milton Friedman quien además fue asesor económico del del Gobierno de Pinochet.
El IDH Chileno pasó de 0,607 en 1980 a 0,675 en 1990, 0,734 en 2000 y 0,783 para el 2010, lo que representa un crecimiento para la primera década de análisis de 11,20%, la segunda de 8,74% y la tercera de 6,67%, lo que permite deducir una clara desaceleración en el ritmo evolutivo de las variables fundamentales para garantizar la calidad de vida de los ciudadanos.
Por otra parte la República de Chile poseía para el año 2010 una tasa de alfabetización de 98,7%, con una tasa neta de matrícula en educación primaria de 94,4%, en educación media de 85,3%, y una tasa bruta de matrícula en educación tercearia de 52,1%, con una tasa de deserción en todos los niveles de 5,1%, indicadores que lo posicionan dentro de los primeros lugares de la categoría en la Educación de ALC.
Sin embargo las desigualdades sociales y los costos asumidos por las familias chilenas en términos educativos han originado que: “alrededor del 10% de los núcleos familiares chilenos tengan alto endeudamiento con la educación privada o pública”, cuando tan sólo en 15 años (entre 1990 y el 2005) la tasa de crecimiento de la matrículas en universidades privadas aumentó en más de mil por ciento. En cambio, las universidades públicas creció 142,1% en el mismo lapso de tiempo, donde el valor promedio anual de un arancel universitario chileno es de unos US$3.400. que equivale al 22,7% del PIB per cápita, que es superior al de Estados Unidos, Inglaterra, Australia y Japón, por lo que el aumento arancelario promedio entre 1995 y 2005 fue de 92,8%. “A finales de 2010 la morosidad del programa de Crédito con Aval del Estado entre los desertores era del 45%”, y de acuerdo a la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras (SBIF) el número de deudores de créditos de educación superior es de 1.700.000 personas, por un monto de US$11 millones”.
Para el año 2.008 cifras oficiales muestran que el gasto del PIB Público en educación era del 4%, correspondiendo esto al 54% de la inversión en Educación, el otro 46% corresponde al financiamiento privado que en un 99,15% proviene de los aportes de las familias chilenas. Sin embargo el 75% del gasto público en educación va directamente a los representantes de los institutos educativos total o parcialmente privados, lo que dejaría una inversión real del PIB Público en relación a la gratuidad del acceso a la educación del 1%.
Esto ha traído como consecuencia las manifestaciones estudiantiles de 2006 de la educación media, denominada la revolución de los pingüinos, que provocó que el Gobierno de Michelle Bachelet; derogara la LOCE y presentara el proyecto de Ley General de la Enseñanza (LGE), que se materializaría en 2.009, con reformas que incluyen la amplitud de la cobertura y responsabilidad por parte del Estado hasta la educación media, pero que no elimina los parámetros de la economía de mercado, lo que ha provocado nuevas manifestaciones en 2.011 en contra de las políticas agresivas de privatización de la educación del Gobierno de Sebastian Piñera, y de esta manera continuar en la lucha por garantizar lo establecido por la Organización de Naciones Unidas (ONU) en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, donde en su artículo 26 indica que la educación es un derecho de toda persona y debe ser gratuita y obligatoria al menos en sus niveles elementales.
De continuar esta situación se pudiera agravar la deuda de los más desposeídos para garantizar la educación permanente, y crear una especie de burbuja educativa que puede tener incidencia negativa en los indicadores establecidos por la ONU para medir los avances en los niveles de Desarrollo de los países del mundo.
Modelo de desarrollo Chileno y educación
Durante los primeros años del gobierno dictatorial de Pinochet, Chile se vio entramado por serios problemas económicos, es cuando Friedman es llamado a asesorar las políticas de la materia en ese país, a través de un grupo de intelectuales formados bajo el modelo del neoliberalismo en la Escuela de Chicago, quienes encaminaron conceptualmente el modelo de desarrollo Chileno.
De tal forma que una vez planteado el modelo de desarrollo ideal para Chile, resultaba necesario orientar la política educativa. Esta discusión se venía d países que habían adoptado el modelo económico neoliberal. Es así como en 1983 se determina que:
El informe Una Nación en Riesgo puso en evidencia cuán deficitaria era la calidad de la educación en EE. UU. El informe comenzaba con la siguiente frase: 'Si una nación extranjera impusiera a nuestros niños la educación que nosotros les estamos entregando, tomaríamos este acto como una declaración de guerra'. Desde ese momento el tema de educación dejó de ser tarea de padres de familia, profesores y especialistas para transformarse en un problema nacional.”
En 1990 a un día de la entrega del gobierno de Pinochet a uno democráticamente electo, se instaura la LOCE; que en consecuencia llevaría la lógica del modelo de desarrollo al campo educativo. La LOCE es:
Un entramado legal que introduce con mucha fuerza una serie de mecanismos de mercado, tales como: libre elección de escuelas, distribución de los recursos públicos subvencionando a la demanda (voucher) y no diferenciando entre municipales y particular subvencionados, descentralización de los establecimientos (municipalización), y autorización a los estable cimientos para seleccionar a sus alumnos, pese a que esos establecimientos estén financiados por el Estado. Este proceso no es exclusivo de nuestro país, pero, sin duda, en Chile se exhibe un grado de liberalización del sistema escolar como en pocos lugares del mundo.
De esta forma:
Los padres deben decidir si enviarán a sus hijos a un colegio municipal que se financia sólo con la subvención estatal, a un particular subvencionado en donde es probable que deban aportar con financiamiento compartido, o a un colegio particular pagado, en donde deben cancelar la totalidad del costo. En este sentido, se aprecia que los padres han decidido en porcentajes muy importantes dejar de enviar a sus hijos a los colegios municipales para enviarlos a los colegios particulares subvencionados, en donde tendrán que aportar una parte del financiamiento. Así el sistema escolar chileno se caracteriza por una constante consolidación del sector particular subvencionado, debido a la oferta de este tipo de colegios y a la opción de los padres de enviar allí a sus hijos.
Los principales problemas que caracterizan el funcionamiento del sistema de subsidio a la demanda a través del cual se financia el sistema escolar chileno son: la posibilidad de que la competencia se base en la manipulación de los indicadores de calidad; la racionalidad de la elección de las familias; las diferencias de costo por alumno, que pueden no ser tomadas debidamente en cuenta por el sistema; la ausencia de competencia en algunas zonas de mayor dispersión geográfica; y los costos, especialmente psicológicos, en que incurren los alumnos que deciden cambiarse de escuela por no estar satisfechos con la calidad de la educación impartida así como los costos educacionales que afectan a los estudiantes que se quedan en un establecimiento que puede entrar en un espiral de deterioro.
El modelo neoliberal de subsidio a la demanda sostiene como argumento central que al generarse y existir libre acceso al financiamiento, independiente de la propiedad del establecimiento, se instaura un régimen de plena competencia por la probidad del servicio educativo, lo que propende a generar una oferta educacional más competitiva; provocando un sistema que lleva a las escuelas a competir por tener más alumnos.
El PIB y la Educación en Chile.
El gasto público en Educación en Chile para el año 2.008 era del 4% de su PIB, si a ello se le adiciona lo aportado por el financiamiento privado la cifra supera los estándares de 6,8% de inversión en educación que la OCDE establece como mínimo para los países desarrollados.
Sin embargo el problema con esto se traduce en el aporte que realizan las familias chilenas, que ascienden al 99,15% de los aportes del sector privado en educación, en una estructura porcentual de inversión en educación correspondiente al 54% del sector público y 46% del sector privado. En el siguiente gráfico se muestran las proporciones de los aportes:
Por otra parte se destaca que del gasto público en educación el 75% va dirigido a modo de inversión en las modalidades de particulares pagados (establecimientos educativos totalmente privados) y particulares subvencionados (establecimientos educativos parcialmente privados), tan sólo el 25% de la inversión del Estado está destinado a reforzar la gratuidad del sistema educativo Chileno representado en las municipalidades en los niveles de educación básica y media, por lo que el sector universitario no presenta ningún tipo de inversión.
Consecuencias del modelo de desarrollo para la educación en Chile
Pese a los innegables avances obtenidos en materia de evaluación de parámetros internacionales sobre el desarrollo humano en Chile que lo posicionan en los primeros lugares de ALC en todos los aspectos de medición, los recientes acontecimientos representan una problemática social fundamentada principalmente por la garantía del acceso a la educación, que ha devenido en: la disyuntiva sobre la gratuidad de la educación, la revolución de los pingüinos en 2006 que originaron la derogación de la LOCE, pero igualmente produjo como política reactiva del Estado la creación de la ley de responsabilidad penal de adolescentes y finalmente la conformación de una burbuja económica educativa que afecta fuertemente a las familias chilenas de menos recursos.
Sobre la disyuntiva de la gratuidad de la educación, los debates giran en torno a la calidad, el modelo de desarrollo ha perfilado que el modelo educativo privado tiende a mejorar estos índices, sin embargo vemos como las Universalidades Chilenas que en su totalidad no son de carácter público, no se encuentran dentro del llamado ranking universitario dentro de las mejores del mundo.
La revolución de los pingüinos ocurrió en el año 2.006, con una fuerte movilización de los estudiantes de educación media chilena, a fin de sustituir los parámetros de cobertura (sólo educación básica) y el modelo mercantilista establecido en la LOCE, lo cual tuvo como resultado la derogación de la ley y la conformación de la LGE en 2.009; pero al mismo tiempo la creación de una ley de responsabilidad penal de adolescentes; lo que sin duda da fuertes indicios de que el Estado Chileno pretende evitar que este tipo de movimientos llegaran a repetirse.
En cuanto a una posible burbuja económica educativa que pudiera originarse se puede deducir que resulta contraproducente que el 75% del gasto público tienda su inversión a fortalecer la educación total o parcialmente privada, aún cuando este representa el 54% del presupuesto nacional en educación, estos indicadores macroeconómicos lejos de orientar la balanza hacia la democratización a la educación tienden a un proceso de privatización, que se refuerza por el alto grado de endeudamiento de las familias chilenas.
OCDE, UNESCO, CEPAL y Latinobarómetro en Chile
En el marco de la revisión permanente de las políticas públicas en el ámbito Educativo generadas en Chile la Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE) y las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) en colaboración con el Ministerio de Educación de Chile, en Santiago en enero del 2010 determinaron diez grandes desafíos:
1) Desafío 1: Sistema Educativo Centrado en la Calidad para Todos.
2) Desafío 2. Fortalecimiento de la educación pública.
3) Desafío 3. Promoción de una educación integral.
4) Desafío 4: Seguir avanzando en políticas para la Educación y Cuidado de la Primera Infancia.
5) Desafío 5. Nueva política para la Educación Secundaria.
6) Desafío 6. Rediseño de la Formación Técnico Profesional.
7) Desafío 7. Nuevo Marco para la Educación Superior.
8) Desafío 8. Construcción de una nueva carrera profesional docente para crear ambientes efectivos de de enseñanza y aprendizaje.
9) Desafío 9. Fortalecer la movilidad de la investigación y el conocimiento así como la innovación en educación.
10) Desafío 10. Liderazgo Escolar.
Dentro de ese análisis se determina que “Según la UNESCO, para garantizar el derecho a la educación es preciso asegurar la obligatoriedad tanto como la gratuidad; ambas sólo pueden ser garantizadas en la educación pública”, más adelante indica que “en cuanto al carácter público o privado de la escuela, la OCDE ha observado en sus estudios que en general los establecimientos privados tienen mejores resultados; sin embargo, si el análisis toma en cuenta el contexto socioeconómico de la escuela, esta ventaja generalmente desaparece”.
Así mismo en cuanto a la Educación Universitaria “el sistema presenta una fragmentación no resuelta entre lo público y lo privado que genera tensiones y contradicciones entre estos distintos agentes, cada uno con diferentes agendas”, además de afirmar que:
En relación con la distribución de préstamos y becas, se produce en Chile una distorsión relevante producto de la discriminación en dos niveles: entre las universidades que reciben financiamiento público y las llamadas “privadas” que no lo reciben. Así, los alumnos beneficiarios de ayudas estudiantiles son sólo un quinto de todos los alumnos.
De esta manera vemos como la problemática generada por el debate de la gratuidad de la Educación en Chile se encuentra presente en los escenarios internacionales, visto como una necesidad que garantice el cumplimiento de los parámetros establecidos en los derechos humanos.
Por otra parte la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) hace una reflexión en cuanto al nivel, calidad y equidad de la Educación Chilena:
Los estudiantes de la educación particular pagada obtienen los mejores puntajes seguidos por los de la particular subvencionada y quedando en el último lugar la gran masa de estudiantes que asiste a la educación municipalizada. Los factores explicativos son variados y se relacionan con las condiciones culturales y socio-económicas de los estudiantes y sus familias, la infraestructura y medios disponibles en las distintas realidades, el tipo de gestión, los ambientes y los atractivos sociales y económicos que presenta la educación particular para los mejores docentes.
Adicionalmente una importante encuestadora en ALC Latinobarómetro realiza un balance sobre el modelo de desarrollo Chileno:
Es paradójico que el país en el cual el mundo occidental dice que hace mejor su tarea de manejo macroeconómico (Chile) sea el país de la región que menos confianza tenga en la economía de mercado. Las protestas en ese país están mostrando que las bondades del éxito económico no son suficientes para satisfacer las demandas. Los chilenos de alguna manera han desistido de presionar no confiando en que ellos pueden ir más rápido que el promedio del país, como nos dice el índice de confianza en el consumidor, donde ese país es una excepción en la región.
Igualmente esta institución dentro de su análisis estadístico refiere que:
En el año 2011 vemos cómo se levanta una demanda ciudadana que lleva a cientos de miles de chilenos a las calles, primero por la educación, luego por tantos otros motivos sumando una demanda por cambios estructurales que dejan el éxito declarado con un gran signo de interrogación respecto de cómo se define el éxito. El caso chileno muestra cómo es evidente que no se puede acortar camino al desarrollo obviando el desmantelamiento de las desconfianzas y de la injusticia redistributiva.
De esta disyuntivas generadas por el modelo de desarrollo Chileno, tienden a generar un debate en torno a la gratuidad de la educación que no escapó del modelo neoliberal aplicado como fórmula en este país.
Análisis crítico de la Educación en Chile
La matrícula escolar Chilena para el año 2.010 era de 4.200.670 estudiantes de los cuales 8% corresponde al nivel preescolar, 48% al nivel básico, 23% al nivel de educación media y 21% al nivel de educación superior, con 12.036 establecimientos educativos de los cuales el 50% corresponde a particulares subvencionados, 7% a particulares privados y 43% a las municipalidades; estos últimos quienes ofertan educación totalmente gratuita en los casos de los niveles básico y media.
Para el año de 1980 la composición porcentual de la educación en Chile comprendía en un 78% de la matrícula a la educación gratuita, 15% a los particulares subvencionados y 7% a particulares privados, mientras que en el año 2.010 los porcentajes en el mismo orden eran de 44%, 48% y 7% respectivamente.
Esta composición sugiere que tan sólo el 1% del PIB invertido en educación está destinado al reforzamiento del sistema educativo gratuito en Chile, esto en términos generales corresponde al 14% de la inversión total en educación, esto ha provocado que recaiga sobre el peso de las familias chilenas un gran peso del costo de la educación, siendo el nivel superior donde existen los mayores problemas de financiamiento, donde la mayoría de los estudiantes debe endeudarse para pagar sus estudios. El Estado avala los créditos que tienen intereses de mercado. En 2011, unos 220.000 estudiantes se acogieron al sistema, que en total tiene unos 350.000 deudores, que de acuerdo a cálculos privados, acumularán al final de sus estudios una deuda promedio de unos 40.000 dólares, donde 8 de cada 10 estudiantes que acceden a estos créditos pertenecen al 60% de las familias más pobres.
Sin duda esto trae como consecuencia entre otros aspectos que la pobreza chilena del 2006 al 2009 e haya incrementado del 13,7% al 15,1%, lo que genera ciertas contradicciones dentro del modelo de desarrollo que por un lado presentan importantes avances en materia de algunos indicadores, pero que reflejan por otra parte las grandes desigualdades que aún vive el pueblo Chileno, en una lucha entre un sistema educativo gratuito y otro determinado por el modelo de economía de mercado.
En medio de los conflictos ideológicos impositivos sobre la interrogante de cuál desarrollo, América Latina y el Caribe recién pudo llevar su índice de desarrollo humano (IDH) de 0,614 en 1990 a 0,660 en el 2000; lo que representa un leve crecimiento del 7,49%, mientras que para el año 2010 era de 0,704, representando en consecuencia un crecimiento de 6,66%, aún por debajo de lo que el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) considera desarrollo humano alto; sin embargo la tendencia se mantiene pero a la tasa promedio anual de crecimiento más baja que como bloque regional de las naciones en desarrollo, aunque superior a los promedios anuales de los países desarrollados.
En el caso de Chile su contexto político se encuentra marcado principalmente por los acontecimientos ocurridos a partir del derrocamiento y asesinato del Gobierno Socialista de Salvador Allende en 1973, que llevaron a este país a un proceso de represión social y política de corte militar durante 17 años bajo la dirección de Augusto Pinochet que conformó una constitución política en 1980, la cual consideraba obligatoria y como responsabilidad del Estado la Educación Básica, más adelante a tan sólo un día de la entrega del poder por parte de la dictadura al nuevo presidente democráticamente electo fue promulgada la Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza (LOCE), que ratificaba esta determinación.
En cuanto a su modelo de desarrollo la República de Chile, se ha encontrado fuertemente relacionado por las políticas económicas neoliberales, producidas por la Escuela de Chicago liderada por Milton Friedman quien además fue asesor económico del del Gobierno de Pinochet.
El IDH Chileno pasó de 0,607 en 1980 a 0,675 en 1990, 0,734 en 2000 y 0,783 para el 2010, lo que representa un crecimiento para la primera década de análisis de 11,20%, la segunda de 8,74% y la tercera de 6,67%, lo que permite deducir una clara desaceleración en el ritmo evolutivo de las variables fundamentales para garantizar la calidad de vida de los ciudadanos.
Por otra parte la República de Chile poseía para el año 2010 una tasa de alfabetización de 98,7%, con una tasa neta de matrícula en educación primaria de 94,4%, en educación media de 85,3%, y una tasa bruta de matrícula en educación tercearia de 52,1%, con una tasa de deserción en todos los niveles de 5,1%, indicadores que lo posicionan dentro de los primeros lugares de la categoría en la Educación de ALC.
Sin embargo las desigualdades sociales y los costos asumidos por las familias chilenas en términos educativos han originado que: “alrededor del 10% de los núcleos familiares chilenos tengan alto endeudamiento con la educación privada o pública”, cuando tan sólo en 15 años (entre 1990 y el 2005) la tasa de crecimiento de la matrículas en universidades privadas aumentó en más de mil por ciento. En cambio, las universidades públicas creció 142,1% en el mismo lapso de tiempo, donde el valor promedio anual de un arancel universitario chileno es de unos US$3.400. que equivale al 22,7% del PIB per cápita, que es superior al de Estados Unidos, Inglaterra, Australia y Japón, por lo que el aumento arancelario promedio entre 1995 y 2005 fue de 92,8%. “A finales de 2010 la morosidad del programa de Crédito con Aval del Estado entre los desertores era del 45%”, y de acuerdo a la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras (SBIF) el número de deudores de créditos de educación superior es de 1.700.000 personas, por un monto de US$11 millones”.
Para el año 2.008 cifras oficiales muestran que el gasto del PIB Público en educación era del 4%, correspondiendo esto al 54% de la inversión en Educación, el otro 46% corresponde al financiamiento privado que en un 99,15% proviene de los aportes de las familias chilenas. Sin embargo el 75% del gasto público en educación va directamente a los representantes de los institutos educativos total o parcialmente privados, lo que dejaría una inversión real del PIB Público en relación a la gratuidad del acceso a la educación del 1%.
Esto ha traído como consecuencia las manifestaciones estudiantiles de 2006 de la educación media, denominada la revolución de los pingüinos, que provocó que el Gobierno de Michelle Bachelet; derogara la LOCE y presentara el proyecto de Ley General de la Enseñanza (LGE), que se materializaría en 2.009, con reformas que incluyen la amplitud de la cobertura y responsabilidad por parte del Estado hasta la educación media, pero que no elimina los parámetros de la economía de mercado, lo que ha provocado nuevas manifestaciones en 2.011 en contra de las políticas agresivas de privatización de la educación del Gobierno de Sebastian Piñera, y de esta manera continuar en la lucha por garantizar lo establecido por la Organización de Naciones Unidas (ONU) en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, donde en su artículo 26 indica que la educación es un derecho de toda persona y debe ser gratuita y obligatoria al menos en sus niveles elementales.
De continuar esta situación se pudiera agravar la deuda de los más desposeídos para garantizar la educación permanente, y crear una especie de burbuja educativa que puede tener incidencia negativa en los indicadores establecidos por la ONU para medir los avances en los niveles de Desarrollo de los países del mundo.
Modelo de desarrollo Chileno y educación
Durante los primeros años del gobierno dictatorial de Pinochet, Chile se vio entramado por serios problemas económicos, es cuando Friedman es llamado a asesorar las políticas de la materia en ese país, a través de un grupo de intelectuales formados bajo el modelo del neoliberalismo en la Escuela de Chicago, quienes encaminaron conceptualmente el modelo de desarrollo Chileno.
De tal forma que una vez planteado el modelo de desarrollo ideal para Chile, resultaba necesario orientar la política educativa. Esta discusión se venía d países que habían adoptado el modelo económico neoliberal. Es así como en 1983 se determina que:
El informe Una Nación en Riesgo puso en evidencia cuán deficitaria era la calidad de la educación en EE. UU. El informe comenzaba con la siguiente frase: 'Si una nación extranjera impusiera a nuestros niños la educación que nosotros les estamos entregando, tomaríamos este acto como una declaración de guerra'. Desde ese momento el tema de educación dejó de ser tarea de padres de familia, profesores y especialistas para transformarse en un problema nacional.”
En 1990 a un día de la entrega del gobierno de Pinochet a uno democráticamente electo, se instaura la LOCE; que en consecuencia llevaría la lógica del modelo de desarrollo al campo educativo. La LOCE es:
Un entramado legal que introduce con mucha fuerza una serie de mecanismos de mercado, tales como: libre elección de escuelas, distribución de los recursos públicos subvencionando a la demanda (voucher) y no diferenciando entre municipales y particular subvencionados, descentralización de los establecimientos (municipalización), y autorización a los estable cimientos para seleccionar a sus alumnos, pese a que esos establecimientos estén financiados por el Estado. Este proceso no es exclusivo de nuestro país, pero, sin duda, en Chile se exhibe un grado de liberalización del sistema escolar como en pocos lugares del mundo.
De esta forma:
Los padres deben decidir si enviarán a sus hijos a un colegio municipal que se financia sólo con la subvención estatal, a un particular subvencionado en donde es probable que deban aportar con financiamiento compartido, o a un colegio particular pagado, en donde deben cancelar la totalidad del costo. En este sentido, se aprecia que los padres han decidido en porcentajes muy importantes dejar de enviar a sus hijos a los colegios municipales para enviarlos a los colegios particulares subvencionados, en donde tendrán que aportar una parte del financiamiento. Así el sistema escolar chileno se caracteriza por una constante consolidación del sector particular subvencionado, debido a la oferta de este tipo de colegios y a la opción de los padres de enviar allí a sus hijos.
Los principales problemas que caracterizan el funcionamiento del sistema de subsidio a la demanda a través del cual se financia el sistema escolar chileno son: la posibilidad de que la competencia se base en la manipulación de los indicadores de calidad; la racionalidad de la elección de las familias; las diferencias de costo por alumno, que pueden no ser tomadas debidamente en cuenta por el sistema; la ausencia de competencia en algunas zonas de mayor dispersión geográfica; y los costos, especialmente psicológicos, en que incurren los alumnos que deciden cambiarse de escuela por no estar satisfechos con la calidad de la educación impartida así como los costos educacionales que afectan a los estudiantes que se quedan en un establecimiento que puede entrar en un espiral de deterioro.
El modelo neoliberal de subsidio a la demanda sostiene como argumento central que al generarse y existir libre acceso al financiamiento, independiente de la propiedad del establecimiento, se instaura un régimen de plena competencia por la probidad del servicio educativo, lo que propende a generar una oferta educacional más competitiva; provocando un sistema que lleva a las escuelas a competir por tener más alumnos.
El PIB y la Educación en Chile.
El gasto público en Educación en Chile para el año 2.008 era del 4% de su PIB, si a ello se le adiciona lo aportado por el financiamiento privado la cifra supera los estándares de 6,8% de inversión en educación que la OCDE establece como mínimo para los países desarrollados.
Sin embargo el problema con esto se traduce en el aporte que realizan las familias chilenas, que ascienden al 99,15% de los aportes del sector privado en educación, en una estructura porcentual de inversión en educación correspondiente al 54% del sector público y 46% del sector privado. En el siguiente gráfico se muestran las proporciones de los aportes:
Por otra parte se destaca que del gasto público en educación el 75% va dirigido a modo de inversión en las modalidades de particulares pagados (establecimientos educativos totalmente privados) y particulares subvencionados (establecimientos educativos parcialmente privados), tan sólo el 25% de la inversión del Estado está destinado a reforzar la gratuidad del sistema educativo Chileno representado en las municipalidades en los niveles de educación básica y media, por lo que el sector universitario no presenta ningún tipo de inversión.
Consecuencias del modelo de desarrollo para la educación en Chile
Pese a los innegables avances obtenidos en materia de evaluación de parámetros internacionales sobre el desarrollo humano en Chile que lo posicionan en los primeros lugares de ALC en todos los aspectos de medición, los recientes acontecimientos representan una problemática social fundamentada principalmente por la garantía del acceso a la educación, que ha devenido en: la disyuntiva sobre la gratuidad de la educación, la revolución de los pingüinos en 2006 que originaron la derogación de la LOCE, pero igualmente produjo como política reactiva del Estado la creación de la ley de responsabilidad penal de adolescentes y finalmente la conformación de una burbuja económica educativa que afecta fuertemente a las familias chilenas de menos recursos.
Sobre la disyuntiva de la gratuidad de la educación, los debates giran en torno a la calidad, el modelo de desarrollo ha perfilado que el modelo educativo privado tiende a mejorar estos índices, sin embargo vemos como las Universalidades Chilenas que en su totalidad no son de carácter público, no se encuentran dentro del llamado ranking universitario dentro de las mejores del mundo.
La revolución de los pingüinos ocurrió en el año 2.006, con una fuerte movilización de los estudiantes de educación media chilena, a fin de sustituir los parámetros de cobertura (sólo educación básica) y el modelo mercantilista establecido en la LOCE, lo cual tuvo como resultado la derogación de la ley y la conformación de la LGE en 2.009; pero al mismo tiempo la creación de una ley de responsabilidad penal de adolescentes; lo que sin duda da fuertes indicios de que el Estado Chileno pretende evitar que este tipo de movimientos llegaran a repetirse.
En cuanto a una posible burbuja económica educativa que pudiera originarse se puede deducir que resulta contraproducente que el 75% del gasto público tienda su inversión a fortalecer la educación total o parcialmente privada, aún cuando este representa el 54% del presupuesto nacional en educación, estos indicadores macroeconómicos lejos de orientar la balanza hacia la democratización a la educación tienden a un proceso de privatización, que se refuerza por el alto grado de endeudamiento de las familias chilenas.
OCDE, UNESCO, CEPAL y Latinobarómetro en Chile
En el marco de la revisión permanente de las políticas públicas en el ámbito Educativo generadas en Chile la Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE) y las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) en colaboración con el Ministerio de Educación de Chile, en Santiago en enero del 2010 determinaron diez grandes desafíos:
1) Desafío 1: Sistema Educativo Centrado en la Calidad para Todos.
2) Desafío 2. Fortalecimiento de la educación pública.
3) Desafío 3. Promoción de una educación integral.
4) Desafío 4: Seguir avanzando en políticas para la Educación y Cuidado de la Primera Infancia.
5) Desafío 5. Nueva política para la Educación Secundaria.
6) Desafío 6. Rediseño de la Formación Técnico Profesional.
7) Desafío 7. Nuevo Marco para la Educación Superior.
8) Desafío 8. Construcción de una nueva carrera profesional docente para crear ambientes efectivos de de enseñanza y aprendizaje.
9) Desafío 9. Fortalecer la movilidad de la investigación y el conocimiento así como la innovación en educación.
10) Desafío 10. Liderazgo Escolar.
Dentro de ese análisis se determina que “Según la UNESCO, para garantizar el derecho a la educación es preciso asegurar la obligatoriedad tanto como la gratuidad; ambas sólo pueden ser garantizadas en la educación pública”, más adelante indica que “en cuanto al carácter público o privado de la escuela, la OCDE ha observado en sus estudios que en general los establecimientos privados tienen mejores resultados; sin embargo, si el análisis toma en cuenta el contexto socioeconómico de la escuela, esta ventaja generalmente desaparece”.
Así mismo en cuanto a la Educación Universitaria “el sistema presenta una fragmentación no resuelta entre lo público y lo privado que genera tensiones y contradicciones entre estos distintos agentes, cada uno con diferentes agendas”, además de afirmar que:
En relación con la distribución de préstamos y becas, se produce en Chile una distorsión relevante producto de la discriminación en dos niveles: entre las universidades que reciben financiamiento público y las llamadas “privadas” que no lo reciben. Así, los alumnos beneficiarios de ayudas estudiantiles son sólo un quinto de todos los alumnos.
De esta manera vemos como la problemática generada por el debate de la gratuidad de la Educación en Chile se encuentra presente en los escenarios internacionales, visto como una necesidad que garantice el cumplimiento de los parámetros establecidos en los derechos humanos.
Por otra parte la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) hace una reflexión en cuanto al nivel, calidad y equidad de la Educación Chilena:
Los estudiantes de la educación particular pagada obtienen los mejores puntajes seguidos por los de la particular subvencionada y quedando en el último lugar la gran masa de estudiantes que asiste a la educación municipalizada. Los factores explicativos son variados y se relacionan con las condiciones culturales y socio-económicas de los estudiantes y sus familias, la infraestructura y medios disponibles en las distintas realidades, el tipo de gestión, los ambientes y los atractivos sociales y económicos que presenta la educación particular para los mejores docentes.
Adicionalmente una importante encuestadora en ALC Latinobarómetro realiza un balance sobre el modelo de desarrollo Chileno:
Es paradójico que el país en el cual el mundo occidental dice que hace mejor su tarea de manejo macroeconómico (Chile) sea el país de la región que menos confianza tenga en la economía de mercado. Las protestas en ese país están mostrando que las bondades del éxito económico no son suficientes para satisfacer las demandas. Los chilenos de alguna manera han desistido de presionar no confiando en que ellos pueden ir más rápido que el promedio del país, como nos dice el índice de confianza en el consumidor, donde ese país es una excepción en la región.
Igualmente esta institución dentro de su análisis estadístico refiere que:
En el año 2011 vemos cómo se levanta una demanda ciudadana que lleva a cientos de miles de chilenos a las calles, primero por la educación, luego por tantos otros motivos sumando una demanda por cambios estructurales que dejan el éxito declarado con un gran signo de interrogación respecto de cómo se define el éxito. El caso chileno muestra cómo es evidente que no se puede acortar camino al desarrollo obviando el desmantelamiento de las desconfianzas y de la injusticia redistributiva.
De esta disyuntivas generadas por el modelo de desarrollo Chileno, tienden a generar un debate en torno a la gratuidad de la educación que no escapó del modelo neoliberal aplicado como fórmula en este país.
Análisis crítico de la Educación en Chile
La matrícula escolar Chilena para el año 2.010 era de 4.200.670 estudiantes de los cuales 8% corresponde al nivel preescolar, 48% al nivel básico, 23% al nivel de educación media y 21% al nivel de educación superior, con 12.036 establecimientos educativos de los cuales el 50% corresponde a particulares subvencionados, 7% a particulares privados y 43% a las municipalidades; estos últimos quienes ofertan educación totalmente gratuita en los casos de los niveles básico y media.
Para el año de 1980 la composición porcentual de la educación en Chile comprendía en un 78% de la matrícula a la educación gratuita, 15% a los particulares subvencionados y 7% a particulares privados, mientras que en el año 2.010 los porcentajes en el mismo orden eran de 44%, 48% y 7% respectivamente.
Esta composición sugiere que tan sólo el 1% del PIB invertido en educación está destinado al reforzamiento del sistema educativo gratuito en Chile, esto en términos generales corresponde al 14% de la inversión total en educación, esto ha provocado que recaiga sobre el peso de las familias chilenas un gran peso del costo de la educación, siendo el nivel superior donde existen los mayores problemas de financiamiento, donde la mayoría de los estudiantes debe endeudarse para pagar sus estudios. El Estado avala los créditos que tienen intereses de mercado. En 2011, unos 220.000 estudiantes se acogieron al sistema, que en total tiene unos 350.000 deudores, que de acuerdo a cálculos privados, acumularán al final de sus estudios una deuda promedio de unos 40.000 dólares, donde 8 de cada 10 estudiantes que acceden a estos créditos pertenecen al 60% de las familias más pobres.
Sin duda esto trae como consecuencia entre otros aspectos que la pobreza chilena del 2006 al 2009 e haya incrementado del 13,7% al 15,1%, lo que genera ciertas contradicciones dentro del modelo de desarrollo que por un lado presentan importantes avances en materia de algunos indicadores, pero que reflejan por otra parte las grandes desigualdades que aún vive el pueblo Chileno, en una lucha entre un sistema educativo gratuito y otro determinado por el modelo de economía de mercado.
miércoles, 26 de octubre de 2011
Con un ala derecha
Camina nuestro proceso político desde el año 1.999 a paso vertiginoso, con saltos cuantitativos como la reducción de la pobreza y cualitativos por la vuelta a la creencia política del ciudadano venezolano, luego de haber caído en la crisis de la democracia adeco-copeyana de talante absolutamente representativa, y que manchó de sangre y miseria nuestro país y lo arrodilló tal cual colonia a los intereses imperiales del sistema capitalista global y sus desmanes en detrimento de nuestros pueblos.
Este tipo de saltos permiten categorizar nuestro proceso como una revolución que dispone al hijo del pueblo “Hugo Chávez” en el escenario nacional como el líder que cuenta con una visión política desde el seno de las necesidades más urgentes de los venezolanos, en un camino con avances y retrocesos, pero que sin duda permitió desmontar la imagen mal agüera del fin de la historia, y rescató la esperanza de un mundo nuevo posible dentro del ya monstruo imperante del “Capitalismo Salvaje”.
Un balance general debe por un lado entender las condiciones previas que permitieron el resurgir político de nuestra gente “la patria toda”, como ente participante de los más aguerridos escenarios de la vida política nacional, y su accionar ve hoy en el proyecto Bolivariano como la democracia participativa y protagónica es el punto en lo alto de la montaña sobre el cual transita la revolución Bolivariana.
En el camino de esa construcción que es la del poder popular, debemos ser consientes que el socialismo que soñamos no es el socialismo que tenemos, aún apenas como aquel bebé recién nacido empieza a abrir los ojos y poco pudiera entender de lo que ocurre a su alrededor, en un proceso que como el avión que vuela tiene un ala izquierda donde se debate críticamente y se construye desde la lealtad verdaderas acciones revolucionarias que van dando sentido al espíritu emancipador de la revolución Bolivariana, en una suerte de construcción teórica del rescate de los preceptos socialistas determinados por Marx con las experiencias fallidas del siglo XX y el rescate de nuestros valores de lucha propios del genocidio de los que fueron víctimas nuestros mártires indígenas y por la gesta emancipadora de nuestros grandes pensadores y libertadores.
Sin embargo como todo avión un “ala derecha” está presente, en este caso dentro del proceso político nuestro, y no me refiero a la MUD, que es una derecha servil a los intereses extranjeros, sino a lo que el compañero Luis Tascón nos avizoraba antes de su repentino fallecimiento como la “derecha endógena”, lo cual considero termina haciendo más daño dentro del proyecto país en construcción del socialismo que los viejos representantes de la vieja democracia venezolana.
Surge efecto en las disposiciones prácticas del clientelismo, sin duda un mimetismo casi imperceptible del caudillismo adeco que alguna vez representó Carlos Andrés Pérez, el pueblo en su sentido amplio como lo determina el compañero Pérez Pirela a mi juicio no está a favor o en contra de la revolución, es parte de ella y en consecuencia nuestro accionar lejos de ser sectario debe acompañar la caracterización de las estrategias para convencer y corregir las fallas que son juzgadas y determinadas por los argumentos sabios del pueblo, sólo así podremos sumar.
Otro elemento determinado por el ala derecha es la “diosificación del poder político”; más que autoritarismo ha sido la forma con la que ciertos dirigentes a lo interno han extraído un poder que originariamente le pertenece a la gente, y que ha devenido en claras agrupaciones sectarias como si dentro de la revolución Bolivariana existieran varios grupos de masonería que en consecuencia defienden sus propios intereses.
El sueño socialista propio es imaginado muy lejos de estos fenómenos, al igual que los de la “corrupción” o “la burocratización”, porque es realmente lo que a nuestras generaciones: las más jóvenes, nos marcaba la esperanza de un país mejor, muchas veces vemos como las prácticas laborales a las cuales son sometidos propios compañeros de izquierda son implementadas con acciones “anti-proletarias”, que lejos de reivindicar el trabajo lo han terminado oprimiendo, como si alguien hubiese dado tal derecho; y no digo esto porque comparta la propia lógica de los sindicatos ya marcados por viejas prácticas, sino porque es necesario una nueva conciencia trabajadora que entienda por un lado nuestro propio proceso y sume en su quehacer diario aportes a la revolución desde su ámbito específico al igual que integralmente, pero también quien en el poder de decisión; y decimos esto porque como todo período de transición todavía existen esas escalas burocráticas, deben entender que su accionar debe ser fundamentalmente humanista y colocarse al lado de los trabajadores, cualquier otro camino será contrario a los principios establecidos en nuestra revolución.
Muy cierto es que diversas personalidades representan el ala derecha del proceso, y fundamentalmente sus acciones y decisiones son contrarias a los intereses revolucionarios, y debe ser desde el seno del propio proceso pueblo, gobierno y partido a través de las asambleas de ciudadanos, trabajadores y bases de organizaciones política quienes juzguen o determinen la conveniencia o no de ciertas acciones, ahora más cuando el espectro involucra al Gran Polo Patriótico, como un sentido de unidad de la sociedad entera organizada, que sin duda genera grados de complejidad con relaciones que se interconectan en todos los sentidos y que sin duda son difíciles de romper.
Muchas veces la toma de decisiones de carácter político son generadas a partir de una visión muy Caraqueña del país, esto sin duda lejos de entender los procesos políticos originarios y autóctonos tiende a enredarlos, y esto se da en todos los niveles de la vida pública nacional, sólo una acción realmente coordinada desde abajo puede dar cabal respuesta a las necesidades más urgentes de nuestro pueblo y ayudar al Presidente Chávez en la ya de por sí enorme tarea de avanzar hacia la construcción del socialismo Bolivariano, y no como algunos hacen desde una supuesta casi inmutable obediencia cuando entorpecen el camino y que sólo permite alimentar la burguesía nacional y el autoritarismo, a ellos sólo queda decirles que “el pueblo los juzgará”, hoy más que nunca es necesario luchar contra esa ala derecha que tanto daño nos hace, cualquier otra cosa por hacer sería resignarse al desgaste permanente y en consecuencia a la pérdida inevitable del poder, es por eso que en el construir de la misión 07 de octubre deben fundarse las bases para la nueva etapa política como proceso de depuración además de la consolidación de nuestra democracia con el apellido consiente de participativa y protagónica, que nos permita des-lastrarnos de las viejas prácticas lógicas dentro del pensamiento político de la derecha, para ello no hay cabida en la revolución.
“La burguesía no solo forja su propia destrucción, sino también a su propio sepulturero: el proletariado.” Karl Marx
Este tipo de saltos permiten categorizar nuestro proceso como una revolución que dispone al hijo del pueblo “Hugo Chávez” en el escenario nacional como el líder que cuenta con una visión política desde el seno de las necesidades más urgentes de los venezolanos, en un camino con avances y retrocesos, pero que sin duda permitió desmontar la imagen mal agüera del fin de la historia, y rescató la esperanza de un mundo nuevo posible dentro del ya monstruo imperante del “Capitalismo Salvaje”.
Un balance general debe por un lado entender las condiciones previas que permitieron el resurgir político de nuestra gente “la patria toda”, como ente participante de los más aguerridos escenarios de la vida política nacional, y su accionar ve hoy en el proyecto Bolivariano como la democracia participativa y protagónica es el punto en lo alto de la montaña sobre el cual transita la revolución Bolivariana.
En el camino de esa construcción que es la del poder popular, debemos ser consientes que el socialismo que soñamos no es el socialismo que tenemos, aún apenas como aquel bebé recién nacido empieza a abrir los ojos y poco pudiera entender de lo que ocurre a su alrededor, en un proceso que como el avión que vuela tiene un ala izquierda donde se debate críticamente y se construye desde la lealtad verdaderas acciones revolucionarias que van dando sentido al espíritu emancipador de la revolución Bolivariana, en una suerte de construcción teórica del rescate de los preceptos socialistas determinados por Marx con las experiencias fallidas del siglo XX y el rescate de nuestros valores de lucha propios del genocidio de los que fueron víctimas nuestros mártires indígenas y por la gesta emancipadora de nuestros grandes pensadores y libertadores.
Sin embargo como todo avión un “ala derecha” está presente, en este caso dentro del proceso político nuestro, y no me refiero a la MUD, que es una derecha servil a los intereses extranjeros, sino a lo que el compañero Luis Tascón nos avizoraba antes de su repentino fallecimiento como la “derecha endógena”, lo cual considero termina haciendo más daño dentro del proyecto país en construcción del socialismo que los viejos representantes de la vieja democracia venezolana.
Surge efecto en las disposiciones prácticas del clientelismo, sin duda un mimetismo casi imperceptible del caudillismo adeco que alguna vez representó Carlos Andrés Pérez, el pueblo en su sentido amplio como lo determina el compañero Pérez Pirela a mi juicio no está a favor o en contra de la revolución, es parte de ella y en consecuencia nuestro accionar lejos de ser sectario debe acompañar la caracterización de las estrategias para convencer y corregir las fallas que son juzgadas y determinadas por los argumentos sabios del pueblo, sólo así podremos sumar.
Otro elemento determinado por el ala derecha es la “diosificación del poder político”; más que autoritarismo ha sido la forma con la que ciertos dirigentes a lo interno han extraído un poder que originariamente le pertenece a la gente, y que ha devenido en claras agrupaciones sectarias como si dentro de la revolución Bolivariana existieran varios grupos de masonería que en consecuencia defienden sus propios intereses.
El sueño socialista propio es imaginado muy lejos de estos fenómenos, al igual que los de la “corrupción” o “la burocratización”, porque es realmente lo que a nuestras generaciones: las más jóvenes, nos marcaba la esperanza de un país mejor, muchas veces vemos como las prácticas laborales a las cuales son sometidos propios compañeros de izquierda son implementadas con acciones “anti-proletarias”, que lejos de reivindicar el trabajo lo han terminado oprimiendo, como si alguien hubiese dado tal derecho; y no digo esto porque comparta la propia lógica de los sindicatos ya marcados por viejas prácticas, sino porque es necesario una nueva conciencia trabajadora que entienda por un lado nuestro propio proceso y sume en su quehacer diario aportes a la revolución desde su ámbito específico al igual que integralmente, pero también quien en el poder de decisión; y decimos esto porque como todo período de transición todavía existen esas escalas burocráticas, deben entender que su accionar debe ser fundamentalmente humanista y colocarse al lado de los trabajadores, cualquier otro camino será contrario a los principios establecidos en nuestra revolución.
Muy cierto es que diversas personalidades representan el ala derecha del proceso, y fundamentalmente sus acciones y decisiones son contrarias a los intereses revolucionarios, y debe ser desde el seno del propio proceso pueblo, gobierno y partido a través de las asambleas de ciudadanos, trabajadores y bases de organizaciones política quienes juzguen o determinen la conveniencia o no de ciertas acciones, ahora más cuando el espectro involucra al Gran Polo Patriótico, como un sentido de unidad de la sociedad entera organizada, que sin duda genera grados de complejidad con relaciones que se interconectan en todos los sentidos y que sin duda son difíciles de romper.
Muchas veces la toma de decisiones de carácter político son generadas a partir de una visión muy Caraqueña del país, esto sin duda lejos de entender los procesos políticos originarios y autóctonos tiende a enredarlos, y esto se da en todos los niveles de la vida pública nacional, sólo una acción realmente coordinada desde abajo puede dar cabal respuesta a las necesidades más urgentes de nuestro pueblo y ayudar al Presidente Chávez en la ya de por sí enorme tarea de avanzar hacia la construcción del socialismo Bolivariano, y no como algunos hacen desde una supuesta casi inmutable obediencia cuando entorpecen el camino y que sólo permite alimentar la burguesía nacional y el autoritarismo, a ellos sólo queda decirles que “el pueblo los juzgará”, hoy más que nunca es necesario luchar contra esa ala derecha que tanto daño nos hace, cualquier otra cosa por hacer sería resignarse al desgaste permanente y en consecuencia a la pérdida inevitable del poder, es por eso que en el construir de la misión 07 de octubre deben fundarse las bases para la nueva etapa política como proceso de depuración además de la consolidación de nuestra democracia con el apellido consiente de participativa y protagónica, que nos permita des-lastrarnos de las viejas prácticas lógicas dentro del pensamiento político de la derecha, para ello no hay cabida en la revolución.
“La burguesía no solo forja su propia destrucción, sino también a su propio sepulturero: el proletariado.” Karl Marx
viernes, 21 de octubre de 2011
Cultura de Muerte
El imperialismo en su afán de dominar nuestro planeta y adueñarse de los recursos naturales de los más indefensos, ha desarrollado a lo largo de la historia una cultura de muerte que se atribuye fundamentalmente a guerras, genocidios, asesinatos y todo cuanto por su macabra mente se les venga como idea, especialmente sobre quienes están destinados a hacer frente a sus amenazas colonizadoras sobre nuestros pueblos.
Dentro de la lógica del imperialismo pareciera que el asesinato de líderes particulares es la práctica común, ya ni con el afrodescendiente Obama al mando del timonel estadounidense se puede pensar lo contrario, ayer fue Gaddafi, pero en el pasado quedan los recuerdos de Allende o el Ché Guevara por tan sólo mencionar algunos nombres en esta tierra indoamericana o como bien la llamaba Martí “Nuestra América”.
No es cuestión de fijar una posición particular con respecto a Gaddafi, de lo que se trata es de una especie de cinismo hipócrita de las Grandes Potencias que rinden culto a la muerte, y tan sólo cito como ejemplo el programa “Conclusiones” de la cadena CNN en Español, pues allí era tan vergonzoso y aberrante lo ocurrido que titulaban a modo de farándula si el ex líder Libio debió “ser capturado vivo o muerto”, en una barbaridad sorprendente y ante el mutismo de la comunidad internacional ni siquiera son capaces de hablar de asesinato.
Las nefastas declaraciones del presidente norteamericano, el primer ministro Británico o del propio Sarkozy nos demuestran sobre todo a las generaciones más jóvenes que una suerte de nuevos terroristas amenaza el mundo, unos terroristas de cuello blanco serviles de los intereses capitalistas, capaces de aplastar todo en cuanto aparezca en su camino.
No hay una comunidad internacional que se pronuncie sobre el sinnúmero de protestas que se dan cita en las principales ciudades del mundo, que luchan contra el sistema actual. Francia, Inglaterra, Italia, España, Grecia, Portugal, Chile y los mismos Estados Unidos por tan sólo mencionar algunos países en conflicto, tienen al pueblo en las calles; lo que nuestro pueblo venezolano hizo en el año 1989, como un grito aislado y desesperado que surgió producto calor del nefasto desembocado por el modelo neoliberal, hoy como dice nuestro himno nacional muchos de los pueblos del mundo siguen el ejemplo que Caracas dio.
No basta con tener una mirada pasiva en este proceso, una revolución mundial parece empezar a tomar conciencia, como aquel sueño utópico del socialismo en sus orígenes y sólo una verdadera unión de nuestros pueblos es indispensable para evitar lo que hoy ocurre en buena parte del mundo, es necesario alzar la voz contra los amos de la guerra, pues durante un proceso que algunos han denominado la caída del capitalismno parecen destinados a sacar sus últimos recursos destructivos a la orden del día.
"Si la lucha se dispersa no habrá victoria popular en el combate". Alí Primera
Dentro de la lógica del imperialismo pareciera que el asesinato de líderes particulares es la práctica común, ya ni con el afrodescendiente Obama al mando del timonel estadounidense se puede pensar lo contrario, ayer fue Gaddafi, pero en el pasado quedan los recuerdos de Allende o el Ché Guevara por tan sólo mencionar algunos nombres en esta tierra indoamericana o como bien la llamaba Martí “Nuestra América”.
No es cuestión de fijar una posición particular con respecto a Gaddafi, de lo que se trata es de una especie de cinismo hipócrita de las Grandes Potencias que rinden culto a la muerte, y tan sólo cito como ejemplo el programa “Conclusiones” de la cadena CNN en Español, pues allí era tan vergonzoso y aberrante lo ocurrido que titulaban a modo de farándula si el ex líder Libio debió “ser capturado vivo o muerto”, en una barbaridad sorprendente y ante el mutismo de la comunidad internacional ni siquiera son capaces de hablar de asesinato.
Las nefastas declaraciones del presidente norteamericano, el primer ministro Británico o del propio Sarkozy nos demuestran sobre todo a las generaciones más jóvenes que una suerte de nuevos terroristas amenaza el mundo, unos terroristas de cuello blanco serviles de los intereses capitalistas, capaces de aplastar todo en cuanto aparezca en su camino.
No hay una comunidad internacional que se pronuncie sobre el sinnúmero de protestas que se dan cita en las principales ciudades del mundo, que luchan contra el sistema actual. Francia, Inglaterra, Italia, España, Grecia, Portugal, Chile y los mismos Estados Unidos por tan sólo mencionar algunos países en conflicto, tienen al pueblo en las calles; lo que nuestro pueblo venezolano hizo en el año 1989, como un grito aislado y desesperado que surgió producto calor del nefasto desembocado por el modelo neoliberal, hoy como dice nuestro himno nacional muchos de los pueblos del mundo siguen el ejemplo que Caracas dio.
No basta con tener una mirada pasiva en este proceso, una revolución mundial parece empezar a tomar conciencia, como aquel sueño utópico del socialismo en sus orígenes y sólo una verdadera unión de nuestros pueblos es indispensable para evitar lo que hoy ocurre en buena parte del mundo, es necesario alzar la voz contra los amos de la guerra, pues durante un proceso que algunos han denominado la caída del capitalismno parecen destinados a sacar sus últimos recursos destructivos a la orden del día.
"Si la lucha se dispersa no habrá victoria popular en el combate". Alí Primera
jueves, 13 de octubre de 2011
Doble discurso sobre derechos humanos
Recientemente la República Bolivariana de Venezuela como todos los países del mundo realizó su evaluación anual de derechos humanos en la Organización de Naciones Unidas (ONU), con una valoración que se presentó entre los márgenes de la demostración tangible de los logros obtenidos principalmente fundamentado en lo conseguido en las metas del milenio y por otro lado entre quienes al servicio de los intereses imperialistas presentaron con énfasis aspectos muy relacionados con los supuestos abusos contra la libertad de expresión en nuestro país.
En definitiva aunque en un principio pareciera un esfuerzo valioso reunir a las naciones del mundo para discutir sobre las percepciones y valoraciones de los derechos humanos, también es una muestra de cinismo descarado al disminuir a un punto casi imperceptible los crímenes a razón de los intereses hegemónicos de las grandes potencias, no se puede pensar una valoración objetiva ante las atrocidades originadas por la guerra, cuando los recursos invertidos en la violencia pudieran subsanar los grandes desequilibrios sociales y económicos originados por el sistema capitalista global.
Con hipocresía absurda se pretende juzgar a Libia mientras otros países árabes aliados de los intereses imperialistas mantienen monarquías como sistema político y algunos invasores como Inglaterra o España aún conservan en su sistema esta forma de organización, ahora pretenden engañarnos como libertarios en defensa de la democracia.
No se puede hablar de derechos humanos mientras los indignados de Europa y hoy de WallStreet, también de Chile son agredidos y reprendidos violentamente ante la mirada casi inmutable de la ONU, entonces sólo se podrá pensar en un discurso serio sobre las bases de una evaluación objetiva de los pueblos del mundo, lo cual sólo será posible sobre la base de una nueva ONU que no responda a los intereses de las grandes potencias, sino a las necesidades propias de los pueblos del mundo.
Al respecto el Gobierno Bolivariano de Venezuela ha fijado permanente la necesidad ineludible de refundar la Organización Mundial de Países que sea capaz de superar los viejos vicios que se produjeron con el llamado mundo bipolar a razón posterior de la segunda guerra mundial, o la ilógica frase del fin de la historia con la llegada del neoliberalismo, no será por tanto la ONU un escenario de debate necesario hasta que se respete la autodeterminación de los pueblos.
“Mientras avanzamos hacia un nuevo modelo de Naciones Unidas que haga cierto y suyo ese nosotros de los pueblos, hay cuatro reformas urgentes e irrenunciables que traemos a esta Asamblea. La primera, la expansión del Consejo de Seguridad tanto en sus categorías permanentes como en las no permanentes, dando entrada a nuevos países desarrollados y a países en desarrollo como nuevos miembros permanentes. La segunda, la necesaria mejora de los métodos de trabajo para aumentar la transparencia y no para disminuirla, para aumentar el respeto y no para disminuirlo, para aumentar la inclusión. La tercera, la supresión inmediata, seguimos diciéndolo desde hace seis años desde Venezuela, la supresión inmediata del veto en las decisiones del Consejo de Seguridad, ese vestigio elitesco es incompatible con la democracia, incompatible con la sola idea de igualdad y de democracia.Y en cuarto lugar el fortalecimiento del papel del Secretario General, sus funciones políticas en el marco de la diplomacia preventiva, debe ser consolidado. La gravedad de los problemas convoca a transformaciones profundas, las meras reformas no bastan para recuperar el nosotros que esperan los pueblos del mundo, más allá de las reformas reclamamos desde Venezuela la refundación de Naciones Unidas, y como bien sabemos en Venezuela, por las palabras de Simón Rodríguez, el Robinson de Caracas: 'O inventamos o erramos'.” Hugo Chávez en su discurso ante la Asamblea General de la ONU 2005
En definitiva aunque en un principio pareciera un esfuerzo valioso reunir a las naciones del mundo para discutir sobre las percepciones y valoraciones de los derechos humanos, también es una muestra de cinismo descarado al disminuir a un punto casi imperceptible los crímenes a razón de los intereses hegemónicos de las grandes potencias, no se puede pensar una valoración objetiva ante las atrocidades originadas por la guerra, cuando los recursos invertidos en la violencia pudieran subsanar los grandes desequilibrios sociales y económicos originados por el sistema capitalista global.
Con hipocresía absurda se pretende juzgar a Libia mientras otros países árabes aliados de los intereses imperialistas mantienen monarquías como sistema político y algunos invasores como Inglaterra o España aún conservan en su sistema esta forma de organización, ahora pretenden engañarnos como libertarios en defensa de la democracia.
No se puede hablar de derechos humanos mientras los indignados de Europa y hoy de WallStreet, también de Chile son agredidos y reprendidos violentamente ante la mirada casi inmutable de la ONU, entonces sólo se podrá pensar en un discurso serio sobre las bases de una evaluación objetiva de los pueblos del mundo, lo cual sólo será posible sobre la base de una nueva ONU que no responda a los intereses de las grandes potencias, sino a las necesidades propias de los pueblos del mundo.
Al respecto el Gobierno Bolivariano de Venezuela ha fijado permanente la necesidad ineludible de refundar la Organización Mundial de Países que sea capaz de superar los viejos vicios que se produjeron con el llamado mundo bipolar a razón posterior de la segunda guerra mundial, o la ilógica frase del fin de la historia con la llegada del neoliberalismo, no será por tanto la ONU un escenario de debate necesario hasta que se respete la autodeterminación de los pueblos.
“Mientras avanzamos hacia un nuevo modelo de Naciones Unidas que haga cierto y suyo ese nosotros de los pueblos, hay cuatro reformas urgentes e irrenunciables que traemos a esta Asamblea. La primera, la expansión del Consejo de Seguridad tanto en sus categorías permanentes como en las no permanentes, dando entrada a nuevos países desarrollados y a países en desarrollo como nuevos miembros permanentes. La segunda, la necesaria mejora de los métodos de trabajo para aumentar la transparencia y no para disminuirla, para aumentar el respeto y no para disminuirlo, para aumentar la inclusión. La tercera, la supresión inmediata, seguimos diciéndolo desde hace seis años desde Venezuela, la supresión inmediata del veto en las decisiones del Consejo de Seguridad, ese vestigio elitesco es incompatible con la democracia, incompatible con la sola idea de igualdad y de democracia.Y en cuarto lugar el fortalecimiento del papel del Secretario General, sus funciones políticas en el marco de la diplomacia preventiva, debe ser consolidado. La gravedad de los problemas convoca a transformaciones profundas, las meras reformas no bastan para recuperar el nosotros que esperan los pueblos del mundo, más allá de las reformas reclamamos desde Venezuela la refundación de Naciones Unidas, y como bien sabemos en Venezuela, por las palabras de Simón Rodríguez, el Robinson de Caracas: 'O inventamos o erramos'.” Hugo Chávez en su discurso ante la Asamblea General de la ONU 2005
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