Polémico, provocador y contradictorio resulta el tema de la pena de muerte en nuestro país, sobre todo cuando hablamos de un Gobierno socialista que con su perfil pretende reivindicar el humanismo como una expresión de que es posible construir un mundo mejor, donde el valor de la solidaridad sea la premisa fundamental de una patria nueva, donde sin discriminación entremos al umbral de la convivencia armónica, es por tanto no sólo una manifestación casi espiritual sino una aspiración concreta de forma de vida.
Siendo la Revolución Bolivariana una forma de vida, hemos visto en contraposición como el fenómeno de inseguridad representa uno de los mayores problemas del país, esto tanto en cifras como en percepción, siendo las clases más pobres y los jóvenes quienes mayoritariamente se ven afectados, por cuanto no cuentan con los medios de protección necesarios y generalmente se encuentran expuestos a situaciones que pudieran afectarle de manera violenta su quehacer cotidiano, y donde mayormente se presentan ambientes propicios para ser víctimas o victimarios.
Otro hecho fundamental que ocurre tiene que ver directamente con la participación de grupos organizados locales o foráneos que funcionan fuera de la ley, dedicados a cuanto hecho delictivo ocurra, pero que además tienen la función ideológica de minar la sociedad con la cultura de las armas y el sicariato. Mucho más grave son estos hechos puesto que no sólo violenta los ambientes donde se desarrollan los hechos delictivos sino que además puede desestabilizar ciudades enteras, tal como ocurre en muchas zonas del país donde como en el lejano oeste ocurren asesinatos por encargo por ejemplo de niños, adolescentes, mujeres y ancianos, y resulta tan preocupante esta situación que se ha convertido en el imaginario colectivo una justificación ante tales acontecimientos y juzgar con condena a quienes son víctimas.
Adicionalmente los cuerpos de seguridad no son de confianza, infiltrados por los grupos irregulares organizados y sumergidos en la corrupción, el ciudadano de a pie finalmente no sabe a donde acudir para garantizar su seguridad y ve con recelo a quienes debería ver con tranquilidad.
Sin duda alguna el hacinamiento en las cárceles, con personajes como los “Pranes” y sus “Luceros”, que poca posibilidad de rehabilitación tendrán, ya han convertido el recinto penitenciario en su sala de control de las fechorías que ocurren en la calle, con presencia de otros delincuentes habituados ya a la cultura de la muerte, es el panorama ensombrecedor que nos acecha.
Si bien es cierto que la delincuencia debe ser combatida social, educativa y culturalmente con una política que vaya transformando las relaciones que propician la inseguridad, es probable que en la coyuntura actual sea necesario aplicar la pena de muerte y de esta manera sentar precedentes ante la cultura del delito, que no respeta el derecho a la vida de las víctimas y que se escapa sin control.
Creo que la Revolución Bolivariana debe profundizar en materia de seguridad, un excelente esfuerzo que aborda esta problemática es la Universidad Nacional Experimental de la Seguridad, que con un concepto renovado pretende transformar el sistema encargado de la protección del ciudadano, además desde una visión humanista y respetuosa de los derechos humanos. Sin embargo en el momento actual es necesario ser mucho más arriesgado y apostar por soluciones alternativas que frenen el índice delictivo del país, dado que somos nosotros desde la perspectiva del socialismo quienes estamos en la obligación de dar respuestas a un fenómeno que la derecha no podría combatir, puesto que conocemos cuales fueron sus acciones feroces en aquella democracia adeco-copeyana que dejó un saldo negativo en materia de derechos humanos, y que hoy pretenden hablarnos con un cinismo e hipocresía bárbara.
“Que se abra el debate, y construyamos colectivamente”.
Datos Personales
Nelson Ortega. Venezuela. Rubio, Estado Táchira. (1983), Ingeniero en Informática (Universidad del Táchira UNET), Diplomado en Innovación Tecnológica (Universidad de Oviedo, España). Magíster en Planificación Global (UPEL-IPRGR). Fue Analista de la sala situacional del Ministerio de Industrias Básicas y Minería 2.006, Coordinador de Sistemas del Centro Internacional Miranda 2.007. Profesor - Asesor de Misión Sucre y Universidad Bolivariana de Venezuela. Coordinador General de la Academia de Software Libre. Miembro del Frente Bolivariano de Investigadores, Innovadores y Trabajadores de la Ciencia. Miembro del Centro Nacional de Investigaciones Educativas. Miembro del colectivo del Sistema de Formación Socialista Simón Rodríguez, Miembro de la Plataforma Política Patria Socialista. Gerente de Informática de la Fundación para el Desarrollo de la Ciencia y la Tecnología del Estado Táchira (Fundacite-Táchira) 2.007-2.012. Fue Coordinador de la Sala Situacional del Registro de la Gran Misión Vivienda Venezuela en el Estado Táchira (Julio - Agosto de 2011). Investigador de la Universidad Nacional Experimental de la Seguridad (UNES) (Julio - Diciembre, 2012). Coautor del Libro El delito homicidio en el Estado Táchira entre 1982 y 2012 (Forero y Ortega, 2013). Autor de la Investigación Modelo de Planificación para Promover la Seguridad Ciudadana en la Comunidades vinculadas al Centro de Formación UNES Táchira. Actualmente es Jefe de Estadística de la Dirección de Planificación y Desarrollo de la Gobernación del Estado Táchira, Coordinador de los Comité Estadísticos Estadales, Coordinador de la Revista de los Comité Estadísticos Estadales, Encargado de la Ofensiva Económica en el Estado Táchira, Secretario de la Comisión Estadal para la Lucha contra el Contrabando.
correo: nortega16232@gmail.com
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martes, 20 de septiembre de 2011
martes, 13 de septiembre de 2011
Luchar contra las desviaciones y reivindicar la crítica
Vivimos en la actualidad un proceso político con una intensidad bastante fuerte, el pueblo dejó la pasividad a la cual fue sometida por la democracia burguesa Adeco-Copeyana y pasó al activismo político como una forma que le permitiera resolver sus problemas, esto en consecuencia desarrolla en la gente una conciencia propia, capaz de evaluar la gestión pública de una forma mucho mas congruente y con la posibilidad que ha permitido la propuesta Bolivariana de cambio.
Sin embargo siendo el pueblo el actor protagónico dentro del proceso como quien interpela la acción pública, muchas veces esas voces de descontento o de reacción crítica ante lo que consideran una mala praxis no termina siendo tomado en cuenta por quienes ostentan el poder de decisión en las instituciones públicas y esto desde los más altos cargos hasta representaciones locales, puesto que el Estado conocido heredado funciona de esta manera.
Adicionalmente se generan prácticas de absoluta representatividad y se asume el rol del “poder fetichizado” planteado por Dussel cuando la práctica del “poder obedencial” debería ser la mejor vía, esto porque aunque con buena intención se pretenda imponer políticas a las comunidades por considerar un grupo de expertos la mejor solución no responden necesariamente a la mayoría de los casos. Es entonces cuando quienes hacen una crítica al respecto son considerados de manera casi automática de contrarrevolucionarios y sometidos a la persecución y el escarnio público, lo que da muestras de una clara desviación derechista dentro de las filas del proceso político revolucionario.
En todo caso vemos como el reciente caso de Samán ha generado una serie de polémicas dentro de la izquierda Venezolana, que van desde posiciones inexplicablemente conservadoras hasta radicalismos en extremo. Sin duda lo que si es cierto aunque esto sea algo muy subjetivo; es que la crítica debe darse como parte de la construcción colectiva dado por los enfoques altamente revolucionarios tales como la pedagogía crítica y el materialismo dialéctico como bases científicas del aprender haciendo o como diría Serrat “haciendo camino al andar”.
No puede someterse la crítica a un proceso de persecución, difamación o de escarnio público; por el contrario debe revisarse desde la conciencia y ética revolucionaria. Recuerdo que uno de los elementos que mayormente marcó a mi generación (la de los 90) como parte del modelo neoliberal impuesto a nuestro país fue la la corrupción; esa figura atada siempre a las clases mas pudientes al servicio del capitalismo, sin embargo vemos como hoy aun persisten esas prácticas, en contraposición con el objetivo de hacer un gobierno diferente; sin duda alguna el Presidente Chávez es el líder de este proceso porque su visión estratégica y su moral revolucionaria es consecuente con sus ideales, sin embargo un anillo burocratizado lo ha venido separando de su pueblo, es él quien termina acercándose a las grandes masas pero en nuestras instituciones no hemos generado el puente necesario para que el de a pie se sienta parte integral del proceso.
Superar estos vicios sugieren en primera instancia ir eliminando los viejos vicios de las corrientes estalinistas del partido, transformando la forma de hacer estado pero con capacidad técnica y política, además de fortalecer el poder popular con una visión pluralista, y con ello no me refiero a negociar con la derecha política sino con el pueblo descontento y crítico a los que la revolución Bolivariana les devolvió sus voces, y como diría un amigo desde la lealtad que compromete a todo revolucionario ser crítico para retomar la senda correcta hacia la construcción del socialismo.
“Para avanzar hacia la sociedad socialista que queremos, necesitamos sustituir el Estado capitalista burgués por un Estado Socialista. El nuevo estado esbozado, avanza hacia el estado comunal planificado y orgánico cuya concreción se da por la interacción dialéctica entre las viejas células organizativas, poco dinámicas y obsoletas y las nuevas formas organizativas superiores como las comunas, consejos comunales, consejos revolucionarios de trabajadores y trabajadoras, consejos revolucionarios de estudiantes, entre otros.
El partido, junto al pueblo, debe afianzar la lucha contra la corrupción, creando las condiciones y los mecanismos para combatir este vicioenquistado en las estructuras del Estado burgués, que promueve la degradación moral y ética de las instituciones y del ser humano, generando prácticas que riñen con los principios éticos; en consecuencia, se debe promover la búsqueda incesante de la transformación revolucionaria de la conciencia del deber social, aunado con la aplicación de elementos jurídicos que liquiden la impunidad, castigando implacablemente hechos que atenten contra la ética y la moral pública. Todo acto de corrupción es un acto contra revolucionario, el Partido trabajará en el fortalecimiento de la ética revolucionaria, que es la coherencia entre lo que se dice y lo que se hace, entre el discurso y la acción”. Libro Rojo del PSUV
Sin embargo siendo el pueblo el actor protagónico dentro del proceso como quien interpela la acción pública, muchas veces esas voces de descontento o de reacción crítica ante lo que consideran una mala praxis no termina siendo tomado en cuenta por quienes ostentan el poder de decisión en las instituciones públicas y esto desde los más altos cargos hasta representaciones locales, puesto que el Estado conocido heredado funciona de esta manera.
Adicionalmente se generan prácticas de absoluta representatividad y se asume el rol del “poder fetichizado” planteado por Dussel cuando la práctica del “poder obedencial” debería ser la mejor vía, esto porque aunque con buena intención se pretenda imponer políticas a las comunidades por considerar un grupo de expertos la mejor solución no responden necesariamente a la mayoría de los casos. Es entonces cuando quienes hacen una crítica al respecto son considerados de manera casi automática de contrarrevolucionarios y sometidos a la persecución y el escarnio público, lo que da muestras de una clara desviación derechista dentro de las filas del proceso político revolucionario.
En todo caso vemos como el reciente caso de Samán ha generado una serie de polémicas dentro de la izquierda Venezolana, que van desde posiciones inexplicablemente conservadoras hasta radicalismos en extremo. Sin duda lo que si es cierto aunque esto sea algo muy subjetivo; es que la crítica debe darse como parte de la construcción colectiva dado por los enfoques altamente revolucionarios tales como la pedagogía crítica y el materialismo dialéctico como bases científicas del aprender haciendo o como diría Serrat “haciendo camino al andar”.
No puede someterse la crítica a un proceso de persecución, difamación o de escarnio público; por el contrario debe revisarse desde la conciencia y ética revolucionaria. Recuerdo que uno de los elementos que mayormente marcó a mi generación (la de los 90) como parte del modelo neoliberal impuesto a nuestro país fue la la corrupción; esa figura atada siempre a las clases mas pudientes al servicio del capitalismo, sin embargo vemos como hoy aun persisten esas prácticas, en contraposición con el objetivo de hacer un gobierno diferente; sin duda alguna el Presidente Chávez es el líder de este proceso porque su visión estratégica y su moral revolucionaria es consecuente con sus ideales, sin embargo un anillo burocratizado lo ha venido separando de su pueblo, es él quien termina acercándose a las grandes masas pero en nuestras instituciones no hemos generado el puente necesario para que el de a pie se sienta parte integral del proceso.
Superar estos vicios sugieren en primera instancia ir eliminando los viejos vicios de las corrientes estalinistas del partido, transformando la forma de hacer estado pero con capacidad técnica y política, además de fortalecer el poder popular con una visión pluralista, y con ello no me refiero a negociar con la derecha política sino con el pueblo descontento y crítico a los que la revolución Bolivariana les devolvió sus voces, y como diría un amigo desde la lealtad que compromete a todo revolucionario ser crítico para retomar la senda correcta hacia la construcción del socialismo.
“Para avanzar hacia la sociedad socialista que queremos, necesitamos sustituir el Estado capitalista burgués por un Estado Socialista. El nuevo estado esbozado, avanza hacia el estado comunal planificado y orgánico cuya concreción se da por la interacción dialéctica entre las viejas células organizativas, poco dinámicas y obsoletas y las nuevas formas organizativas superiores como las comunas, consejos comunales, consejos revolucionarios de trabajadores y trabajadoras, consejos revolucionarios de estudiantes, entre otros.
El partido, junto al pueblo, debe afianzar la lucha contra la corrupción, creando las condiciones y los mecanismos para combatir este vicioenquistado en las estructuras del Estado burgués, que promueve la degradación moral y ética de las instituciones y del ser humano, generando prácticas que riñen con los principios éticos; en consecuencia, se debe promover la búsqueda incesante de la transformación revolucionaria de la conciencia del deber social, aunado con la aplicación de elementos jurídicos que liquiden la impunidad, castigando implacablemente hechos que atenten contra la ética y la moral pública. Todo acto de corrupción es un acto contra revolucionario, el Partido trabajará en el fortalecimiento de la ética revolucionaria, que es la coherencia entre lo que se dice y lo que se hace, entre el discurso y la acción”. Libro Rojo del PSUV
martes, 6 de septiembre de 2011
Sobre la especulación
Nuestra revolución Bolivariana es en su esencia construcción colectiva de una situación política histórica que se origina en medio de una crisis integral que está viviendo el mundo. Es por tanto una determinación importante dado que la coyuntura revolucionaria se da en medio de avances, retrocesos, contradicciones y antagonismos, que muestra diversas matices ideológicas o corrientes de pensamiento que apuntan en su dirección ideológica a sugerir que es lo mejor para el proceso político actual, por lo que en consecuencia se vive en una profunda construcción dialéctica.
De allí que el componente del pensar sea fundamentalmente entre la lógica de la experiencia vivida desde los planteamientos del Marxismo, pasando por los referentes del socialismo real hasta el momento actual, siendo además inédito puesto que presenta una transición del capitalismo al socialismo, muy diferente a lo vivido por la Unión Soviética en el siglo pasado, de allí la importancia de la lógica innovadora para afrontar los retos que se nos ha deparado para nuestra sociedad.
Producto de la cultura rentista petrolera irradiada desde principios del siglo XX, que trajo como consecuencia un capitalismo tardío especulativo, se generó en el país una situación de desigualdad entre quienes accedían mayoritariamente a lo poco que quedaba de la renta petrolera y la clase social políticamente excluida en ese reparto; de allí que la política del Gobierno Bolivariano sea garantizar una distribución equilibrada de la riqueza nacional, que colocan a Venezuela como uno de los países con menor desigualdad de la región.
Sin embargo una vez satisfechas algunas necesidades fundamentales, pareciera haberse generado una distorsión cultural de la sociedad rentista, incrementando el consumo innecesario, desarrollando nuevas formas especulativas de acción económica, y perdiendo la importancia del trabajo productivo como fuente de liberación, amarrado claro a una fuerte dominación ideológica por los signos y valores del capitalismo heredado.
Esto ha desembocado en la baja eficiencia de la gestión económica de la productividad nacional, al sumergirnos en una batalla frontal contra la lógica de la economía de mercado, desde las perspectivas del control que terminan incrementando la cadena especulativa y de corrupción que alimentan arbitrariamente los problemas originados en materia económica.
En todo caso se ha asumido como debe ser la tarea del Estado, en participar como fiscalizador y propiciador de nuevas formas de producción, sin embargo no serán suficientes puesto que el fenómeno de la especulación al darse como hecho cultural, no se puede asumir un combate asertivo si no se disponen de los elementos culturales del pueblo en la acción; en otras palabras la participación activa de la gente en todos los procesos de la economía, por eso debemos a lo interno del proceso realizar una discusión profunda que permita desarrollar el mapa económico productivo nacional para determinar los cuellos de botella y donde los encontremos accionar directamente con la gente.
“La participación protagónica de los Consejos Comunales y de Trabajadores es clave para crear las bases del desarrollo de las relaciones socialistas de producción”. Víctor Álvarez
De allí que el componente del pensar sea fundamentalmente entre la lógica de la experiencia vivida desde los planteamientos del Marxismo, pasando por los referentes del socialismo real hasta el momento actual, siendo además inédito puesto que presenta una transición del capitalismo al socialismo, muy diferente a lo vivido por la Unión Soviética en el siglo pasado, de allí la importancia de la lógica innovadora para afrontar los retos que se nos ha deparado para nuestra sociedad.
Producto de la cultura rentista petrolera irradiada desde principios del siglo XX, que trajo como consecuencia un capitalismo tardío especulativo, se generó en el país una situación de desigualdad entre quienes accedían mayoritariamente a lo poco que quedaba de la renta petrolera y la clase social políticamente excluida en ese reparto; de allí que la política del Gobierno Bolivariano sea garantizar una distribución equilibrada de la riqueza nacional, que colocan a Venezuela como uno de los países con menor desigualdad de la región.
Sin embargo una vez satisfechas algunas necesidades fundamentales, pareciera haberse generado una distorsión cultural de la sociedad rentista, incrementando el consumo innecesario, desarrollando nuevas formas especulativas de acción económica, y perdiendo la importancia del trabajo productivo como fuente de liberación, amarrado claro a una fuerte dominación ideológica por los signos y valores del capitalismo heredado.
Esto ha desembocado en la baja eficiencia de la gestión económica de la productividad nacional, al sumergirnos en una batalla frontal contra la lógica de la economía de mercado, desde las perspectivas del control que terminan incrementando la cadena especulativa y de corrupción que alimentan arbitrariamente los problemas originados en materia económica.
En todo caso se ha asumido como debe ser la tarea del Estado, en participar como fiscalizador y propiciador de nuevas formas de producción, sin embargo no serán suficientes puesto que el fenómeno de la especulación al darse como hecho cultural, no se puede asumir un combate asertivo si no se disponen de los elementos culturales del pueblo en la acción; en otras palabras la participación activa de la gente en todos los procesos de la economía, por eso debemos a lo interno del proceso realizar una discusión profunda que permita desarrollar el mapa económico productivo nacional para determinar los cuellos de botella y donde los encontremos accionar directamente con la gente.
“La participación protagónica de los Consejos Comunales y de Trabajadores es clave para crear las bases del desarrollo de las relaciones socialistas de producción”. Víctor Álvarez
lunes, 29 de agosto de 2011
Desmedidos ataques a las instituciones
En un intento por desestabilizar el país, de nuevo un sector de la oposición venezolana apunta en su estrategia al desprestigio de las instituciones del Gobierno Bolivariano, como sacados con pinza han preparado un amplio campo de ataque hacia los diversos poderes del Estado en detrimento de su sola ofensiva frontal hasta ahora contra el Presidente Chávez; en todo caso parece que la derecha nacional aunque divida en su supuesto accionar unitario, de lo que si están claros es en el discurso mediático contra la revolución.
De tal manera podemos definitivamente diferenciar diversos sectores de la oposición: el primero de ellos vinculado con el tema económico que poco les interesa las instituciones, el segundo movido por extremistas de derecha con relaciones muy cercanas a los Estados Unidos y la derecha internacional, un tercero representado principalmente por la vieja dirigencia del puntofijismo aunque se han incorporado parte de la nueva, una cuarta representado por las nuevas caras de la derecha nacional pero relacionados principalmente con los sectores más apabullantes de la oligarquía nacional, quinto los medios de comunicación privados; en definitiva estos sectores no vacilarán en apoyar una salida no democrática de Chávez, aunque podrá encontrarse un sexto grupo que pretende una salida democrática pero que tiene la necesidad por ser minoría de establecer alianzas con los sectores golpistas del país.
Los objetivos planteados por la oposición tienden a concentrarse en matrices de opinión hacia la libertad de expresión, la inseguridad, la vivienda y la salud; de seguro estarán planteando tal como lo hicieron en la campaña de la reforma tomar como bandera el tema de la propiedad; es por ello que debemos ser muy cuidadosos en el accionar político de la revolución, recordemos aquella frase del camarada William Lara “la gerencia de la política debe ser con las neuronas y no con las hormonas”. La derecha golpista nacional sigue soñando con un escenario antidemocrático y esta campaña política (la presidencial de 2012) ya comenzó, y la misma estará repleta de provocaciones, ahora menos que nunca nuestra izquierda debe ser reaccionaria, mucho menos estalinista, debemos ser vigilantes del panorama global y recordar la famosa frase del comandante “águila no caza mosca”, y enfocar nuestros esfuerzos más radicales en la lucha contra el sistema capitalista y las formas camaleónicas del imperialismo.
Comunicacionalmente debemos ser más efectivos para sacar ventaja, como por ejemplo del hecho histórico de la nacionalización del oro, pues simboliza soberanía e independencia nacional, en contraste dedicamos esfuerzos contestatarios en una especie de acción reactiva, que pareciera indicar que la oposición dicta la agenda del día.
Recuerdo algunos camaradas haber criticado a Lina Ron por darles de que hablar a los medios de oposición cuando intentó acciones de protesta contra Globovisión, en una situación en la que no había de que hablar, ahora con el caso de la barbaridad visceral de sexto poder en una acción de provocación se repite; porque para nada se puede compartir la acción de ese medio amarillista, sin embargo la jugada es generar condiciones de opinión contra la libertad de expresión.
Es evidente que las instituciones son el blanco, de tal manera que al desprestigiarlas mas no desligitamarlas, aunque intentarlo moralmente, con ello se pretende generar condiciones para rehacer las cosas, no es otra forma de decir acabar por la vía de la fuerza con las mismas; lo que no se dan cuenta en la oposición o enceguecen el panorama es que la forma de la institucionalidad política venezolana actual se encuentra a pesar de los esfuerzos de la revolución marcada por la estructura heredada de la cuarta República, en todo caso es un punto a favor el esfuerzo de la revolución por transformarlas, más que hacerlas que funciones.
La conexión Chávez – Pueblo en consecuencia no termina imitándose en las instituciones, por ello quien sale principalmente a responder los ataques son los responsables de las instituciones y no la masa popular, de tal manera que no debemos desgastarnos en esta campaña por responder cuanto ataque provocador surja inescrupulosamente de la derecha venezolana, debemos concretar con más eficiencia en la gestión pública, la cual debe estar acompañada por la comunidad organizada.
A modo de reflexión veamos lo que significa democracia para la oposición nacional: claramente identificado con las acciones terroristas de la OTAN contra Libia, o la nefasta acción política de Piñera contra la educación y la juventud Chilena, sin duda las loas de los medios nacionales sobran ante tales escenarios, y sueñan con condiciones similares en nuestro país; es por ello que debemos capitalizar políticamente estas acciones que pueden generar mediante estrategias bien elaboradas revertirle la matriz de opinión generada por la oposición.
"Las instituciones perfectamente representativas no son adecuadas a nuestro carácter , costumbres y luces actuales”. Simón Bolívar
De tal manera podemos definitivamente diferenciar diversos sectores de la oposición: el primero de ellos vinculado con el tema económico que poco les interesa las instituciones, el segundo movido por extremistas de derecha con relaciones muy cercanas a los Estados Unidos y la derecha internacional, un tercero representado principalmente por la vieja dirigencia del puntofijismo aunque se han incorporado parte de la nueva, una cuarta representado por las nuevas caras de la derecha nacional pero relacionados principalmente con los sectores más apabullantes de la oligarquía nacional, quinto los medios de comunicación privados; en definitiva estos sectores no vacilarán en apoyar una salida no democrática de Chávez, aunque podrá encontrarse un sexto grupo que pretende una salida democrática pero que tiene la necesidad por ser minoría de establecer alianzas con los sectores golpistas del país.
Los objetivos planteados por la oposición tienden a concentrarse en matrices de opinión hacia la libertad de expresión, la inseguridad, la vivienda y la salud; de seguro estarán planteando tal como lo hicieron en la campaña de la reforma tomar como bandera el tema de la propiedad; es por ello que debemos ser muy cuidadosos en el accionar político de la revolución, recordemos aquella frase del camarada William Lara “la gerencia de la política debe ser con las neuronas y no con las hormonas”. La derecha golpista nacional sigue soñando con un escenario antidemocrático y esta campaña política (la presidencial de 2012) ya comenzó, y la misma estará repleta de provocaciones, ahora menos que nunca nuestra izquierda debe ser reaccionaria, mucho menos estalinista, debemos ser vigilantes del panorama global y recordar la famosa frase del comandante “águila no caza mosca”, y enfocar nuestros esfuerzos más radicales en la lucha contra el sistema capitalista y las formas camaleónicas del imperialismo.
Comunicacionalmente debemos ser más efectivos para sacar ventaja, como por ejemplo del hecho histórico de la nacionalización del oro, pues simboliza soberanía e independencia nacional, en contraste dedicamos esfuerzos contestatarios en una especie de acción reactiva, que pareciera indicar que la oposición dicta la agenda del día.
Recuerdo algunos camaradas haber criticado a Lina Ron por darles de que hablar a los medios de oposición cuando intentó acciones de protesta contra Globovisión, en una situación en la que no había de que hablar, ahora con el caso de la barbaridad visceral de sexto poder en una acción de provocación se repite; porque para nada se puede compartir la acción de ese medio amarillista, sin embargo la jugada es generar condiciones de opinión contra la libertad de expresión.
Es evidente que las instituciones son el blanco, de tal manera que al desprestigiarlas mas no desligitamarlas, aunque intentarlo moralmente, con ello se pretende generar condiciones para rehacer las cosas, no es otra forma de decir acabar por la vía de la fuerza con las mismas; lo que no se dan cuenta en la oposición o enceguecen el panorama es que la forma de la institucionalidad política venezolana actual se encuentra a pesar de los esfuerzos de la revolución marcada por la estructura heredada de la cuarta República, en todo caso es un punto a favor el esfuerzo de la revolución por transformarlas, más que hacerlas que funciones.
La conexión Chávez – Pueblo en consecuencia no termina imitándose en las instituciones, por ello quien sale principalmente a responder los ataques son los responsables de las instituciones y no la masa popular, de tal manera que no debemos desgastarnos en esta campaña por responder cuanto ataque provocador surja inescrupulosamente de la derecha venezolana, debemos concretar con más eficiencia en la gestión pública, la cual debe estar acompañada por la comunidad organizada.
A modo de reflexión veamos lo que significa democracia para la oposición nacional: claramente identificado con las acciones terroristas de la OTAN contra Libia, o la nefasta acción política de Piñera contra la educación y la juventud Chilena, sin duda las loas de los medios nacionales sobran ante tales escenarios, y sueñan con condiciones similares en nuestro país; es por ello que debemos capitalizar políticamente estas acciones que pueden generar mediante estrategias bien elaboradas revertirle la matriz de opinión generada por la oposición.
"Las instituciones perfectamente representativas no son adecuadas a nuestro carácter , costumbres y luces actuales”. Simón Bolívar
martes, 23 de agosto de 2011
Enfermiza sociedad de consumo
En metro desde Palo Verde o Propatria, a pie, en taxi o vehículos particulares que van desde un viejo volkswagüen de los años 60 hasta un auto último modelo, confluyen en número voluminoso a uno de los iconos principales de la sociedad capitalista en Caracas, el Centro Comercial Sambil, representa en su máxima expresión lo que el modelo neoliberal plantea para nuestro país: una sociedad de consumo basada en la renta petrolera, que lejos de ser productiva tiende a ser parasitaria.
En el recorrido por semejante monumento al concreto, basta descansar un par de minutos para observar el panorama desalentador que fluye a lo largo y ancho de la estructura comercial; al mejor estilo de la película “Gamer” las personas parecen dominadas por el insomnio mundo del consumismo, deleitados por la inhumanidad de lo material que tras la separación de unos vidrios no podrá acceder, tan solo se llevarán una pequeña muestra que significará una sonrisa que probablemente se apagará al llegar a la vivienda luego de recorrer unos cuantos escalones en algún conocido y peligroso barrio, o una particular satisfacción por gastar cuanto excede de los beneficios de una familia que vive en una mansión del este de la ciudad Capital.
Asumido como cliente, el rico o el pobre será tratado igual, en fin el objetivo es el mismo: extraer cuanto dinero sea necesario de los bolsillos de la gente, habrán por tanto tiendas para cada clase social de acuerdo a sus precios, existirán descuentos engañosos para los que menos tienen, y en contraposición otras mantendrán los altos costos de conocidas transnacionales de la industria de la moda para los de mejor condición económica, en todo caso la plusvalía será la misma.
Podrán encontrarse tiendas Movilnet o Cantv, también unas cuantas sucursales del Banco Bicentenario, el Estado en consecuencia se asume como parte de la estructura. Los Bancos serán el negocio ideal para la entrada de dinero dirigido a la casa financiera y la salida del mismo dirigido al consumo dentro del mercado especulativo. El cine será un gran negocio para tener la excusa perfecta del gasto individual y además con la plusvalía ideológica que conllevan las carteleras de películas que en mayor proporción se deben al carácter alienante del sistema capitalista, con espectadores desde niños hasta ancianos.
El autismo absoluto de la individualidad del consumismo pierde hasta la cordialidad y conversación propia de nuestra sangre latina y naturaleza caribeña, probablemente alguien te preguntará la ubicación de una tienda; mientras tanto todos me recuerdan la condición de los conectados de la película “Matrix”.
Esa sociedad enferma de consumismo atenta contra los ideales socialistas de la revolución, no desde la negativa absoluta del acceso a los bienes materiales necesarios hoy en día, sino de los valores intrínsecos que promueven lo que algunos llaman la “sociedad Sambil”, creo que Marx se horrorizaría de los desastres originados por la economía capitalista que no solo apunta hacia la productividad sobre la enajenación del trabajo, sino al mercado especulativo que en nuestra patria no obedece ni siquiera a la lógica ya de por si irracional de la oferta y la demanda, sino que se refiere a un anarquismo económico que pretende maximizar la ganancia que no obedece ni siquiera a las condiciones del capitalismo más duro de las grandes potencias.
El modelo económico Bolivariano debe accionar con mucha mayor claridad; que como parte de la transición política hacia el socialismo, no debe caer en los errores de continuar alimentando el sistema capitalista en todas sus formas, o terminaremos colapsando como lo está hoy la economía mundial.
“La desvalorización del mundo humano crece en razón directa de la valorización del mundo de las cosas.” Karl Marx
En el recorrido por semejante monumento al concreto, basta descansar un par de minutos para observar el panorama desalentador que fluye a lo largo y ancho de la estructura comercial; al mejor estilo de la película “Gamer” las personas parecen dominadas por el insomnio mundo del consumismo, deleitados por la inhumanidad de lo material que tras la separación de unos vidrios no podrá acceder, tan solo se llevarán una pequeña muestra que significará una sonrisa que probablemente se apagará al llegar a la vivienda luego de recorrer unos cuantos escalones en algún conocido y peligroso barrio, o una particular satisfacción por gastar cuanto excede de los beneficios de una familia que vive en una mansión del este de la ciudad Capital.
Asumido como cliente, el rico o el pobre será tratado igual, en fin el objetivo es el mismo: extraer cuanto dinero sea necesario de los bolsillos de la gente, habrán por tanto tiendas para cada clase social de acuerdo a sus precios, existirán descuentos engañosos para los que menos tienen, y en contraposición otras mantendrán los altos costos de conocidas transnacionales de la industria de la moda para los de mejor condición económica, en todo caso la plusvalía será la misma.
Podrán encontrarse tiendas Movilnet o Cantv, también unas cuantas sucursales del Banco Bicentenario, el Estado en consecuencia se asume como parte de la estructura. Los Bancos serán el negocio ideal para la entrada de dinero dirigido a la casa financiera y la salida del mismo dirigido al consumo dentro del mercado especulativo. El cine será un gran negocio para tener la excusa perfecta del gasto individual y además con la plusvalía ideológica que conllevan las carteleras de películas que en mayor proporción se deben al carácter alienante del sistema capitalista, con espectadores desde niños hasta ancianos.
El autismo absoluto de la individualidad del consumismo pierde hasta la cordialidad y conversación propia de nuestra sangre latina y naturaleza caribeña, probablemente alguien te preguntará la ubicación de una tienda; mientras tanto todos me recuerdan la condición de los conectados de la película “Matrix”.
Esa sociedad enferma de consumismo atenta contra los ideales socialistas de la revolución, no desde la negativa absoluta del acceso a los bienes materiales necesarios hoy en día, sino de los valores intrínsecos que promueven lo que algunos llaman la “sociedad Sambil”, creo que Marx se horrorizaría de los desastres originados por la economía capitalista que no solo apunta hacia la productividad sobre la enajenación del trabajo, sino al mercado especulativo que en nuestra patria no obedece ni siquiera a la lógica ya de por si irracional de la oferta y la demanda, sino que se refiere a un anarquismo económico que pretende maximizar la ganancia que no obedece ni siquiera a las condiciones del capitalismo más duro de las grandes potencias.
El modelo económico Bolivariano debe accionar con mucha mayor claridad; que como parte de la transición política hacia el socialismo, no debe caer en los errores de continuar alimentando el sistema capitalista en todas sus formas, o terminaremos colapsando como lo está hoy la economía mundial.
“La desvalorización del mundo humano crece en razón directa de la valorización del mundo de las cosas.” Karl Marx
lunes, 15 de agosto de 2011
Hablemos de Mercal
Resulta inevitable pensar en la misiones del Gobierno Nacional sin identificar las mismas como una política asertiva de inclusión hacia la sociedad entera; sin embargo Juan Carlos Monedero hace un par de años en el encuentro intelectuales, socialismo y democracia desarrollado por el Centro Internacional Miranda nos hablaba de institucionalizarlas para evitar su propio desgaste.
En este escenario es conveniente pensar en la Misión Mercal como un elemento indispensable para el acceso a los alimentos por parte de todas y todos los ciudadanos sin ningún tipo de discriminación. Hemos visto a lo largo de estos años como la clase media por ejemplo ha tenido una participación bien importante como usuario de esta importante cadena de distribución de alimentos, aunque en definitiva las clases más pobres resultan siendo las más beneficiadas; según cifras oficiales la red Mercal llegaría a abastecer más del 40% de la población del país.
Es necesario hacer una reflexión desde diversas aristas para contrarrestar los efectos negativos que han surgido con la amplitud y alcance de esta misión. En primer lugar desde el punto de vista operativo Mercal no ha terminado de generar el impacto de contrapeso óptimo por ejemplo en los casos de desabastecimiento de algún rubro específico, en las bodegas llamadas mercalitos no se consiguen este tipo de productos y muchas veces sus dueños; particulares que no responden a las necesidades de la comunidad transfieren en la venta de algún rubro (por ejemplo leche o aceite) otros alimentos que no representan los elementos básicos saludables que requiere el venezolano, además muchas veces utilizan los transportes destinados para la misión con productos ajenos a la cadena en un porcentaje más amplio, de tal forma que se usan los beneficios propios del subsidio otorgado a los más desposeídos para fines particulares. Esto se debe principalmente a la lucha que se ha dado por el control o manejo de la Red Mercal en una zona determinada y se ha convertido en un fin de lucro que atenta contra el corazón del proceso. Se requiere por tanto una discusión seria al respecto a fin de que realmente todo establecimiento de la red mercal tenga las garantías necesarias de transparencia acompañada de la apropiación social por parte de la comunidad de este espacio, no es posible que funcione la red mercal sin el control de la comunidad organizada.
En segunda instancia valdría la pena revisar la cantidad de productos que se encuentran subsidiados, de tal manera que midamos el impacto generado a partir de las condiciones actuales en la lucha contra la especulación y el desabastecimiento, para que podamos concentrar los recursos de manera focalizada que permitan contrastar las realidades de la perversión del sistema capitalista y la propuesta Bolivariana.
En tercer lugar el contexto ideológico del asunto pasa por una consideración exhaustiva de la lucha contra la cultura rentista petrolera del Venezolano, tomando como referencia la frase de las propuestas socialistas: a cada quien según sus necesidades y de cada cual según sus capacidades, coherentemente podría preguntarse por ejemplo cómo medimos el impacto de una expropiación como la que le hicimos a Cada en zonas del país que pertenecen ideológicamente a las clases pudientes, y muchas veces la diferencia de costos no varía con las cadenas comerciales privadas conocidas, igualmente Mercal debe revisar tal disposición aunque obviamente sería en otros términos. Así mismo lo ideológico debe pasar por tres momentos: el primero sin duda de la reflexión y la evaluación estratégica del panorama actual principalmente desde el Estado en conjunto con la comunidad organizada, el segundo la apropiación social de la cadena de distribución en el marco de la garantía que ejerce la contraloría social, y el tercero se encuentra sub-editado a la capitalización política de las acciones a tomar.
“Vale la pena recordar las 3R (Revisión, Rectificación y Reimpulso). Desnudemos el Capitalismo, no generemos nuevas formas de alienación”. Nelson Ortega
En este escenario es conveniente pensar en la Misión Mercal como un elemento indispensable para el acceso a los alimentos por parte de todas y todos los ciudadanos sin ningún tipo de discriminación. Hemos visto a lo largo de estos años como la clase media por ejemplo ha tenido una participación bien importante como usuario de esta importante cadena de distribución de alimentos, aunque en definitiva las clases más pobres resultan siendo las más beneficiadas; según cifras oficiales la red Mercal llegaría a abastecer más del 40% de la población del país.
Es necesario hacer una reflexión desde diversas aristas para contrarrestar los efectos negativos que han surgido con la amplitud y alcance de esta misión. En primer lugar desde el punto de vista operativo Mercal no ha terminado de generar el impacto de contrapeso óptimo por ejemplo en los casos de desabastecimiento de algún rubro específico, en las bodegas llamadas mercalitos no se consiguen este tipo de productos y muchas veces sus dueños; particulares que no responden a las necesidades de la comunidad transfieren en la venta de algún rubro (por ejemplo leche o aceite) otros alimentos que no representan los elementos básicos saludables que requiere el venezolano, además muchas veces utilizan los transportes destinados para la misión con productos ajenos a la cadena en un porcentaje más amplio, de tal forma que se usan los beneficios propios del subsidio otorgado a los más desposeídos para fines particulares. Esto se debe principalmente a la lucha que se ha dado por el control o manejo de la Red Mercal en una zona determinada y se ha convertido en un fin de lucro que atenta contra el corazón del proceso. Se requiere por tanto una discusión seria al respecto a fin de que realmente todo establecimiento de la red mercal tenga las garantías necesarias de transparencia acompañada de la apropiación social por parte de la comunidad de este espacio, no es posible que funcione la red mercal sin el control de la comunidad organizada.
En segunda instancia valdría la pena revisar la cantidad de productos que se encuentran subsidiados, de tal manera que midamos el impacto generado a partir de las condiciones actuales en la lucha contra la especulación y el desabastecimiento, para que podamos concentrar los recursos de manera focalizada que permitan contrastar las realidades de la perversión del sistema capitalista y la propuesta Bolivariana.
En tercer lugar el contexto ideológico del asunto pasa por una consideración exhaustiva de la lucha contra la cultura rentista petrolera del Venezolano, tomando como referencia la frase de las propuestas socialistas: a cada quien según sus necesidades y de cada cual según sus capacidades, coherentemente podría preguntarse por ejemplo cómo medimos el impacto de una expropiación como la que le hicimos a Cada en zonas del país que pertenecen ideológicamente a las clases pudientes, y muchas veces la diferencia de costos no varía con las cadenas comerciales privadas conocidas, igualmente Mercal debe revisar tal disposición aunque obviamente sería en otros términos. Así mismo lo ideológico debe pasar por tres momentos: el primero sin duda de la reflexión y la evaluación estratégica del panorama actual principalmente desde el Estado en conjunto con la comunidad organizada, el segundo la apropiación social de la cadena de distribución en el marco de la garantía que ejerce la contraloría social, y el tercero se encuentra sub-editado a la capitalización política de las acciones a tomar.
“Vale la pena recordar las 3R (Revisión, Rectificación y Reimpulso). Desnudemos el Capitalismo, no generemos nuevas formas de alienación”. Nelson Ortega
domingo, 31 de julio de 2011
¿Quién juzga a la OTAN?
El insensato ataque de la OTAN a la Televisora Libia es una muestra del papel desmedido de las fuerzas imperiales que pretenden justificar en nombre de la paz acciones de guerra, vulnerando cualquier planteamiento establecido por la Organización de Naciones Unidas en favor de los derechos humanos.
Quienes se creen amos del mundo hoy desarrollan una serie de acciones armadas contra un objetivo no militar, atentando contra la vida de seres humanos que en su función de ejercer el periodismo hoy han perdido la vida. Esta incoherencia parece no ser casual, es un acto premeditado desproporcionado, y que pretende callar las voces de la resistencia anti-imperialista Libia.
No vemos en consecuencia una condena de organismos internacionales, mucho menos de los lacayos transnacionales de los medios de comunicación privados, y en Venezuela no se hace la excepción, el Consejo Nacional de Periodistas no ha asomado siquiera un repudio a estos hechos que pretenden silenciar los medios de comunicación por la vía de la fuerza; en contraposición estos medios tratan de justificar estas acciones. Es un escenario muy similar a lo ocurrido en abril de 2002 en Venezuela por el golpe de estado, los medios de comunicación pierden cualquier sentido de supuesta objetividad para inclinar la balanza a su conveniencia.
De tal manera es un compromiso de la Revolución Bolivariana, tal como lo ha hecho el Gobierno del Presidente Chávez condenar estos ataques que violan la integridad de miles de ciudadanos que participan en los medios de comunicación Libios, y por tanto es el momento de mirar hacia lo interno de nuestro proceso y darse cuenta de lo que las águilas imperiales son capaces de ejecutar a costa de adueñarse de los recursos naturales de los pueblos.
Pudiera preguntarse quién juzga a la OTAN, es que acaso no existe un organismo que vigile las acciones de esta organización de carácter militar; la respuesta parece encontrarse en la complicidad de Naciones Unidas que en definitiva sigue siendo un instrumento al servicio de las grandes potencias.
“Alcemos la voz en un canto a favor de la paz”. Dame Pa'Matala
Quienes se creen amos del mundo hoy desarrollan una serie de acciones armadas contra un objetivo no militar, atentando contra la vida de seres humanos que en su función de ejercer el periodismo hoy han perdido la vida. Esta incoherencia parece no ser casual, es un acto premeditado desproporcionado, y que pretende callar las voces de la resistencia anti-imperialista Libia.
No vemos en consecuencia una condena de organismos internacionales, mucho menos de los lacayos transnacionales de los medios de comunicación privados, y en Venezuela no se hace la excepción, el Consejo Nacional de Periodistas no ha asomado siquiera un repudio a estos hechos que pretenden silenciar los medios de comunicación por la vía de la fuerza; en contraposición estos medios tratan de justificar estas acciones. Es un escenario muy similar a lo ocurrido en abril de 2002 en Venezuela por el golpe de estado, los medios de comunicación pierden cualquier sentido de supuesta objetividad para inclinar la balanza a su conveniencia.
De tal manera es un compromiso de la Revolución Bolivariana, tal como lo ha hecho el Gobierno del Presidente Chávez condenar estos ataques que violan la integridad de miles de ciudadanos que participan en los medios de comunicación Libios, y por tanto es el momento de mirar hacia lo interno de nuestro proceso y darse cuenta de lo que las águilas imperiales son capaces de ejecutar a costa de adueñarse de los recursos naturales de los pueblos.
Pudiera preguntarse quién juzga a la OTAN, es que acaso no existe un organismo que vigile las acciones de esta organización de carácter militar; la respuesta parece encontrarse en la complicidad de Naciones Unidas que en definitiva sigue siendo un instrumento al servicio de las grandes potencias.
“Alcemos la voz en un canto a favor de la paz”. Dame Pa'Matala
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