En metro desde Palo Verde o Propatria, a pie, en taxi o vehículos particulares que van desde un viejo volkswagüen de los años 60 hasta un auto último modelo, confluyen en número voluminoso a uno de los iconos principales de la sociedad capitalista en Caracas, el Centro Comercial Sambil, representa en su máxima expresión lo que el modelo neoliberal plantea para nuestro país: una sociedad de consumo basada en la renta petrolera, que lejos de ser productiva tiende a ser parasitaria.
En el recorrido por semejante monumento al concreto, basta descansar un par de minutos para observar el panorama desalentador que fluye a lo largo y ancho de la estructura comercial; al mejor estilo de la película “Gamer” las personas parecen dominadas por el insomnio mundo del consumismo, deleitados por la inhumanidad de lo material que tras la separación de unos vidrios no podrá acceder, tan solo se llevarán una pequeña muestra que significará una sonrisa que probablemente se apagará al llegar a la vivienda luego de recorrer unos cuantos escalones en algún conocido y peligroso barrio, o una particular satisfacción por gastar cuanto excede de los beneficios de una familia que vive en una mansión del este de la ciudad Capital.
Asumido como cliente, el rico o el pobre será tratado igual, en fin el objetivo es el mismo: extraer cuanto dinero sea necesario de los bolsillos de la gente, habrán por tanto tiendas para cada clase social de acuerdo a sus precios, existirán descuentos engañosos para los que menos tienen, y en contraposición otras mantendrán los altos costos de conocidas transnacionales de la industria de la moda para los de mejor condición económica, en todo caso la plusvalía será la misma.
Podrán encontrarse tiendas Movilnet o Cantv, también unas cuantas sucursales del Banco Bicentenario, el Estado en consecuencia se asume como parte de la estructura. Los Bancos serán el negocio ideal para la entrada de dinero dirigido a la casa financiera y la salida del mismo dirigido al consumo dentro del mercado especulativo. El cine será un gran negocio para tener la excusa perfecta del gasto individual y además con la plusvalía ideológica que conllevan las carteleras de películas que en mayor proporción se deben al carácter alienante del sistema capitalista, con espectadores desde niños hasta ancianos.
El autismo absoluto de la individualidad del consumismo pierde hasta la cordialidad y conversación propia de nuestra sangre latina y naturaleza caribeña, probablemente alguien te preguntará la ubicación de una tienda; mientras tanto todos me recuerdan la condición de los conectados de la película “Matrix”.
Esa sociedad enferma de consumismo atenta contra los ideales socialistas de la revolución, no desde la negativa absoluta del acceso a los bienes materiales necesarios hoy en día, sino de los valores intrínsecos que promueven lo que algunos llaman la “sociedad Sambil”, creo que Marx se horrorizaría de los desastres originados por la economía capitalista que no solo apunta hacia la productividad sobre la enajenación del trabajo, sino al mercado especulativo que en nuestra patria no obedece ni siquiera a la lógica ya de por si irracional de la oferta y la demanda, sino que se refiere a un anarquismo económico que pretende maximizar la ganancia que no obedece ni siquiera a las condiciones del capitalismo más duro de las grandes potencias.
El modelo económico Bolivariano debe accionar con mucha mayor claridad; que como parte de la transición política hacia el socialismo, no debe caer en los errores de continuar alimentando el sistema capitalista en todas sus formas, o terminaremos colapsando como lo está hoy la economía mundial.
“La desvalorización del mundo humano crece en razón directa de la valorización del mundo de las cosas.” Karl Marx
Datos Personales
Nelson Ortega. Venezuela. Rubio, Estado Táchira. (1983), Ingeniero en Informática (Universidad del Táchira UNET), Diplomado en Innovación Tecnológica (Universidad de Oviedo, España). Magíster en Planificación Global (UPEL-IPRGR). Fue Analista de la sala situacional del Ministerio de Industrias Básicas y Minería 2.006, Coordinador de Sistemas del Centro Internacional Miranda 2.007. Profesor - Asesor de Misión Sucre y Universidad Bolivariana de Venezuela. Coordinador General de la Academia de Software Libre. Miembro del Frente Bolivariano de Investigadores, Innovadores y Trabajadores de la Ciencia. Miembro del Centro Nacional de Investigaciones Educativas. Miembro del colectivo del Sistema de Formación Socialista Simón Rodríguez, Miembro de la Plataforma Política Patria Socialista. Gerente de Informática de la Fundación para el Desarrollo de la Ciencia y la Tecnología del Estado Táchira (Fundacite-Táchira) 2.007-2.012. Fue Coordinador de la Sala Situacional del Registro de la Gran Misión Vivienda Venezuela en el Estado Táchira (Julio - Agosto de 2011). Investigador de la Universidad Nacional Experimental de la Seguridad (UNES) (Julio - Diciembre, 2012). Coautor del Libro El delito homicidio en el Estado Táchira entre 1982 y 2012 (Forero y Ortega, 2013). Autor de la Investigación Modelo de Planificación para Promover la Seguridad Ciudadana en la Comunidades vinculadas al Centro de Formación UNES Táchira. Actualmente es Jefe de Estadística de la Dirección de Planificación y Desarrollo de la Gobernación del Estado Táchira, Coordinador de los Comité Estadísticos Estadales, Coordinador de la Revista de los Comité Estadísticos Estadales, Encargado de la Ofensiva Económica en el Estado Táchira, Secretario de la Comisión Estadal para la Lucha contra el Contrabando.
correo: nortega16232@gmail.com
correo: nortega16232@gmail.com
martes, 23 de agosto de 2011
lunes, 15 de agosto de 2011
Hablemos de Mercal
Resulta inevitable pensar en la misiones del Gobierno Nacional sin identificar las mismas como una política asertiva de inclusión hacia la sociedad entera; sin embargo Juan Carlos Monedero hace un par de años en el encuentro intelectuales, socialismo y democracia desarrollado por el Centro Internacional Miranda nos hablaba de institucionalizarlas para evitar su propio desgaste.
En este escenario es conveniente pensar en la Misión Mercal como un elemento indispensable para el acceso a los alimentos por parte de todas y todos los ciudadanos sin ningún tipo de discriminación. Hemos visto a lo largo de estos años como la clase media por ejemplo ha tenido una participación bien importante como usuario de esta importante cadena de distribución de alimentos, aunque en definitiva las clases más pobres resultan siendo las más beneficiadas; según cifras oficiales la red Mercal llegaría a abastecer más del 40% de la población del país.
Es necesario hacer una reflexión desde diversas aristas para contrarrestar los efectos negativos que han surgido con la amplitud y alcance de esta misión. En primer lugar desde el punto de vista operativo Mercal no ha terminado de generar el impacto de contrapeso óptimo por ejemplo en los casos de desabastecimiento de algún rubro específico, en las bodegas llamadas mercalitos no se consiguen este tipo de productos y muchas veces sus dueños; particulares que no responden a las necesidades de la comunidad transfieren en la venta de algún rubro (por ejemplo leche o aceite) otros alimentos que no representan los elementos básicos saludables que requiere el venezolano, además muchas veces utilizan los transportes destinados para la misión con productos ajenos a la cadena en un porcentaje más amplio, de tal forma que se usan los beneficios propios del subsidio otorgado a los más desposeídos para fines particulares. Esto se debe principalmente a la lucha que se ha dado por el control o manejo de la Red Mercal en una zona determinada y se ha convertido en un fin de lucro que atenta contra el corazón del proceso. Se requiere por tanto una discusión seria al respecto a fin de que realmente todo establecimiento de la red mercal tenga las garantías necesarias de transparencia acompañada de la apropiación social por parte de la comunidad de este espacio, no es posible que funcione la red mercal sin el control de la comunidad organizada.
En segunda instancia valdría la pena revisar la cantidad de productos que se encuentran subsidiados, de tal manera que midamos el impacto generado a partir de las condiciones actuales en la lucha contra la especulación y el desabastecimiento, para que podamos concentrar los recursos de manera focalizada que permitan contrastar las realidades de la perversión del sistema capitalista y la propuesta Bolivariana.
En tercer lugar el contexto ideológico del asunto pasa por una consideración exhaustiva de la lucha contra la cultura rentista petrolera del Venezolano, tomando como referencia la frase de las propuestas socialistas: a cada quien según sus necesidades y de cada cual según sus capacidades, coherentemente podría preguntarse por ejemplo cómo medimos el impacto de una expropiación como la que le hicimos a Cada en zonas del país que pertenecen ideológicamente a las clases pudientes, y muchas veces la diferencia de costos no varía con las cadenas comerciales privadas conocidas, igualmente Mercal debe revisar tal disposición aunque obviamente sería en otros términos. Así mismo lo ideológico debe pasar por tres momentos: el primero sin duda de la reflexión y la evaluación estratégica del panorama actual principalmente desde el Estado en conjunto con la comunidad organizada, el segundo la apropiación social de la cadena de distribución en el marco de la garantía que ejerce la contraloría social, y el tercero se encuentra sub-editado a la capitalización política de las acciones a tomar.
“Vale la pena recordar las 3R (Revisión, Rectificación y Reimpulso). Desnudemos el Capitalismo, no generemos nuevas formas de alienación”. Nelson Ortega
En este escenario es conveniente pensar en la Misión Mercal como un elemento indispensable para el acceso a los alimentos por parte de todas y todos los ciudadanos sin ningún tipo de discriminación. Hemos visto a lo largo de estos años como la clase media por ejemplo ha tenido una participación bien importante como usuario de esta importante cadena de distribución de alimentos, aunque en definitiva las clases más pobres resultan siendo las más beneficiadas; según cifras oficiales la red Mercal llegaría a abastecer más del 40% de la población del país.
Es necesario hacer una reflexión desde diversas aristas para contrarrestar los efectos negativos que han surgido con la amplitud y alcance de esta misión. En primer lugar desde el punto de vista operativo Mercal no ha terminado de generar el impacto de contrapeso óptimo por ejemplo en los casos de desabastecimiento de algún rubro específico, en las bodegas llamadas mercalitos no se consiguen este tipo de productos y muchas veces sus dueños; particulares que no responden a las necesidades de la comunidad transfieren en la venta de algún rubro (por ejemplo leche o aceite) otros alimentos que no representan los elementos básicos saludables que requiere el venezolano, además muchas veces utilizan los transportes destinados para la misión con productos ajenos a la cadena en un porcentaje más amplio, de tal forma que se usan los beneficios propios del subsidio otorgado a los más desposeídos para fines particulares. Esto se debe principalmente a la lucha que se ha dado por el control o manejo de la Red Mercal en una zona determinada y se ha convertido en un fin de lucro que atenta contra el corazón del proceso. Se requiere por tanto una discusión seria al respecto a fin de que realmente todo establecimiento de la red mercal tenga las garantías necesarias de transparencia acompañada de la apropiación social por parte de la comunidad de este espacio, no es posible que funcione la red mercal sin el control de la comunidad organizada.
En segunda instancia valdría la pena revisar la cantidad de productos que se encuentran subsidiados, de tal manera que midamos el impacto generado a partir de las condiciones actuales en la lucha contra la especulación y el desabastecimiento, para que podamos concentrar los recursos de manera focalizada que permitan contrastar las realidades de la perversión del sistema capitalista y la propuesta Bolivariana.
En tercer lugar el contexto ideológico del asunto pasa por una consideración exhaustiva de la lucha contra la cultura rentista petrolera del Venezolano, tomando como referencia la frase de las propuestas socialistas: a cada quien según sus necesidades y de cada cual según sus capacidades, coherentemente podría preguntarse por ejemplo cómo medimos el impacto de una expropiación como la que le hicimos a Cada en zonas del país que pertenecen ideológicamente a las clases pudientes, y muchas veces la diferencia de costos no varía con las cadenas comerciales privadas conocidas, igualmente Mercal debe revisar tal disposición aunque obviamente sería en otros términos. Así mismo lo ideológico debe pasar por tres momentos: el primero sin duda de la reflexión y la evaluación estratégica del panorama actual principalmente desde el Estado en conjunto con la comunidad organizada, el segundo la apropiación social de la cadena de distribución en el marco de la garantía que ejerce la contraloría social, y el tercero se encuentra sub-editado a la capitalización política de las acciones a tomar.
“Vale la pena recordar las 3R (Revisión, Rectificación y Reimpulso). Desnudemos el Capitalismo, no generemos nuevas formas de alienación”. Nelson Ortega
domingo, 31 de julio de 2011
¿Quién juzga a la OTAN?
El insensato ataque de la OTAN a la Televisora Libia es una muestra del papel desmedido de las fuerzas imperiales que pretenden justificar en nombre de la paz acciones de guerra, vulnerando cualquier planteamiento establecido por la Organización de Naciones Unidas en favor de los derechos humanos.
Quienes se creen amos del mundo hoy desarrollan una serie de acciones armadas contra un objetivo no militar, atentando contra la vida de seres humanos que en su función de ejercer el periodismo hoy han perdido la vida. Esta incoherencia parece no ser casual, es un acto premeditado desproporcionado, y que pretende callar las voces de la resistencia anti-imperialista Libia.
No vemos en consecuencia una condena de organismos internacionales, mucho menos de los lacayos transnacionales de los medios de comunicación privados, y en Venezuela no se hace la excepción, el Consejo Nacional de Periodistas no ha asomado siquiera un repudio a estos hechos que pretenden silenciar los medios de comunicación por la vía de la fuerza; en contraposición estos medios tratan de justificar estas acciones. Es un escenario muy similar a lo ocurrido en abril de 2002 en Venezuela por el golpe de estado, los medios de comunicación pierden cualquier sentido de supuesta objetividad para inclinar la balanza a su conveniencia.
De tal manera es un compromiso de la Revolución Bolivariana, tal como lo ha hecho el Gobierno del Presidente Chávez condenar estos ataques que violan la integridad de miles de ciudadanos que participan en los medios de comunicación Libios, y por tanto es el momento de mirar hacia lo interno de nuestro proceso y darse cuenta de lo que las águilas imperiales son capaces de ejecutar a costa de adueñarse de los recursos naturales de los pueblos.
Pudiera preguntarse quién juzga a la OTAN, es que acaso no existe un organismo que vigile las acciones de esta organización de carácter militar; la respuesta parece encontrarse en la complicidad de Naciones Unidas que en definitiva sigue siendo un instrumento al servicio de las grandes potencias.
“Alcemos la voz en un canto a favor de la paz”. Dame Pa'Matala
Quienes se creen amos del mundo hoy desarrollan una serie de acciones armadas contra un objetivo no militar, atentando contra la vida de seres humanos que en su función de ejercer el periodismo hoy han perdido la vida. Esta incoherencia parece no ser casual, es un acto premeditado desproporcionado, y que pretende callar las voces de la resistencia anti-imperialista Libia.
No vemos en consecuencia una condena de organismos internacionales, mucho menos de los lacayos transnacionales de los medios de comunicación privados, y en Venezuela no se hace la excepción, el Consejo Nacional de Periodistas no ha asomado siquiera un repudio a estos hechos que pretenden silenciar los medios de comunicación por la vía de la fuerza; en contraposición estos medios tratan de justificar estas acciones. Es un escenario muy similar a lo ocurrido en abril de 2002 en Venezuela por el golpe de estado, los medios de comunicación pierden cualquier sentido de supuesta objetividad para inclinar la balanza a su conveniencia.
De tal manera es un compromiso de la Revolución Bolivariana, tal como lo ha hecho el Gobierno del Presidente Chávez condenar estos ataques que violan la integridad de miles de ciudadanos que participan en los medios de comunicación Libios, y por tanto es el momento de mirar hacia lo interno de nuestro proceso y darse cuenta de lo que las águilas imperiales son capaces de ejecutar a costa de adueñarse de los recursos naturales de los pueblos.
Pudiera preguntarse quién juzga a la OTAN, es que acaso no existe un organismo que vigile las acciones de esta organización de carácter militar; la respuesta parece encontrarse en la complicidad de Naciones Unidas que en definitiva sigue siendo un instrumento al servicio de las grandes potencias.
“Alcemos la voz en un canto a favor de la paz”. Dame Pa'Matala
martes, 26 de julio de 2011
Claroscuro ideológico
En el contexto del proceso de transición hacia una sociedad socialista, la transformación económica que planteaba Marx lejos de clarificar sus objetivos en la realidad, pareciera desarrollarse en una suerte de combinación de las formas de dominación del sistema capitalista global y la distribución de la riqueza.
Países como China plantean el socialismo de mercado como una vía alternativa dentro del marco de la globalización, para combatir en el mismo terreno al capitalismo con un enfoque neoliberal, dado a maximizar la ganancia por las transacciones efectuadas bajo la lógica absurda de la oferta y la demanda.
Sobre esta situación la revolución Bolivariana tiene la obligación de generar formas alternativas de producción, distribución y consumo, y de esta manera combatir las relaciones de poder que inclinan la balanza de forma favorable hacia el opresor; de tal manera que en muchos casos vemos como nuestra política se destina a fortalecer un consumismo desenfrenado desde el Estado, que lejos de combatir las formas alienantes producidas por el consumismo exacerbado, por el contrario lo estimulan y agudizan las contradicciones de nuestro propio proceso político.
En definitiva la alternativa radical en primera instancia no es una vía muy lógica por ahora, dadas las condiciones de la globalización económica, con un país como el nuestro cuya economía está basada principalmente a modo de sociedad rentista petrolera, bajo una organización como la OPEP que se rige por las reglas del mercado. Tampoco pueden aceptarse propuestas supuestamente intermedias como la tercera vía que en definitiva no conducen a la liberación de los pueblos, y se encuentran destinadas a fracasar.
Recientemente la OPEP anunció que Venezuela tiene las reservas petroleras más grandes del mundo, cerca de un 25% de ese organismo y 20% a escala global; esto aunado a la prosecución de los proyectos desarrollados en la Faja Petrolífera del Orinoco, pudieran incrementar nuestras tendencias a seguir dependiendo de los ingresos generados por la producción de hidrocarburos, y con eso alimentar la perversión del sistema capitalista.
Es así como la propuesta económica concreta debe encaminarse principalmente hacia la construcción colectiva de los medios de producción, esto implica transferir la renta petrolera en inversiones económicas y sociales destinadas a romper con los esquemas de intercambio conocidos, donde la creatividad sea en consecuencia el resultado de los procesos generados en las cadenas de producción y comercialización. Hasta el día de hoy estos esfuerzos han sido muy tímidos en consecuencia no se pueden medir significativamente los avances alcanzados en materia de transformación de las relaciones económicas, sociales y culturales de los ámbitos de trabajo.
Es hora de dar un verdadero impulso hacia un sistema económico comunal, que permita combatir los males heredados de las estructuras capitalistas enquistadas en el sector privado y en muchas ocasiones hasta el sector público; donde la comunidad organizada pueda apropiarse de los medios de producción, distribución y consumo.
“La desvalorización del mundo humano crece en razón directa de la valorización del mundo de las cosas.” Karl Marx
Países como China plantean el socialismo de mercado como una vía alternativa dentro del marco de la globalización, para combatir en el mismo terreno al capitalismo con un enfoque neoliberal, dado a maximizar la ganancia por las transacciones efectuadas bajo la lógica absurda de la oferta y la demanda.
Sobre esta situación la revolución Bolivariana tiene la obligación de generar formas alternativas de producción, distribución y consumo, y de esta manera combatir las relaciones de poder que inclinan la balanza de forma favorable hacia el opresor; de tal manera que en muchos casos vemos como nuestra política se destina a fortalecer un consumismo desenfrenado desde el Estado, que lejos de combatir las formas alienantes producidas por el consumismo exacerbado, por el contrario lo estimulan y agudizan las contradicciones de nuestro propio proceso político.
En definitiva la alternativa radical en primera instancia no es una vía muy lógica por ahora, dadas las condiciones de la globalización económica, con un país como el nuestro cuya economía está basada principalmente a modo de sociedad rentista petrolera, bajo una organización como la OPEP que se rige por las reglas del mercado. Tampoco pueden aceptarse propuestas supuestamente intermedias como la tercera vía que en definitiva no conducen a la liberación de los pueblos, y se encuentran destinadas a fracasar.
Recientemente la OPEP anunció que Venezuela tiene las reservas petroleras más grandes del mundo, cerca de un 25% de ese organismo y 20% a escala global; esto aunado a la prosecución de los proyectos desarrollados en la Faja Petrolífera del Orinoco, pudieran incrementar nuestras tendencias a seguir dependiendo de los ingresos generados por la producción de hidrocarburos, y con eso alimentar la perversión del sistema capitalista.
Es así como la propuesta económica concreta debe encaminarse principalmente hacia la construcción colectiva de los medios de producción, esto implica transferir la renta petrolera en inversiones económicas y sociales destinadas a romper con los esquemas de intercambio conocidos, donde la creatividad sea en consecuencia el resultado de los procesos generados en las cadenas de producción y comercialización. Hasta el día de hoy estos esfuerzos han sido muy tímidos en consecuencia no se pueden medir significativamente los avances alcanzados en materia de transformación de las relaciones económicas, sociales y culturales de los ámbitos de trabajo.
Es hora de dar un verdadero impulso hacia un sistema económico comunal, que permita combatir los males heredados de las estructuras capitalistas enquistadas en el sector privado y en muchas ocasiones hasta el sector público; donde la comunidad organizada pueda apropiarse de los medios de producción, distribución y consumo.
“La desvalorización del mundo humano crece en razón directa de la valorización del mundo de las cosas.” Karl Marx
miércoles, 20 de julio de 2011
Sembrar el Petróleo
La idea de siembra petrolera conceptualizado por Alberto Adriani y popularizado por Arturo Uslar Pietri, pese a las controversias que sobre su historia se refiere, hoy más que nunca tiene vigencia sobre la política de Estado de un proceso revolucionario que ha asumido como bandera esta consigna y que pretende contribuir no sólo con el desarrollo económico que en el discurso fue asumido por lo Gobiernos de corte neoliberal de la cuarta República sino más significativamente con el desarrollo social y la transformación propia de la sociedad.
Pasar de una sociedad rentista en términos de la riqueza natural proporcionada por la inmensa cantidad de reservas petroleras en el país (296 mil 500 millones de barriles de crudo), que nos posicionan en el primer lugar del globo terráqueo; pareciera presentar un escenario bastante difícil en cuanto a la motivación cultural que pudiera tener nuestro pueblo para superar los vicios consumistas y la continuidad de una economía destructiva y por otra parte las amenazas de la permanente agresión que las águilas imperiales generan sobre nuestro territorio con el afán de adueñarse de nuestra riqueza petrolera por el camino violento, a lo que Dussell denomina coacción ilegítima y fin de la política.
El Gobierno del Presidente Chávez luego de los sucesos del paro petrolero orquestado por los altos intereses del Norte en conjunto con sus operadores locales, permitió crear a partir de la crisis una situación de apropiación de la industria petrolera y en consecuencia la autonomía del Gobierno de poder determinar las políticas para el Desarrollo del país libremente.
Andrés Giussepe Ávalos en su libro Petrodiplomacia y Economía en Venezuela proyectaba que para el 2011 el precio de la cesta petrolera de Venezuela estaría en 75,1$ por Barril, lo que indica que los actuales precios del crudo (105,75$) apuntan significativamente a una variación positiva que refleja por una parte la consolidación de la OPEP como organismo contra-hegemónico y autónomo en cuanto las políticas de producción, precios y comercialización a escala mundial y por otra el impacto de las economías emergentes como China, Brasil e India en la demanda de este producto.
Es así como vemos que la inversión social desarrollada en el país entre 1999 y 2010 (más de 350.000 millones de dólares), ha permitido tener como fuente de recursos PDVSA, que a pesar de los esfuerzos por parte de la revolución en desarrollar fuerzas productivas alternativas a la economía capitalista, aún nos encontramos muy lejos de esta meta y con ello lejos de la posibilidad de sembrar el petróleo, sin embargo vale la pena destacar que el esfuerzo que se ha generado para saldar la deuda social que sobre nuestro pueblo dejaron los gobiernos precedentes han dado sus frutos, nos queda por ahora el camino más difícil, como lo planteaba el Ché en la necesidad de formar el hombre nuevo.
Por ahora nos queda una tarea de profundizar los esfuerzos de la revolución en consolidar una economía socialista, para ello en términos materiales el petróleo será en consecuencia el insumo fundamental, y para ello los destinos de los recursos económicos provenientes de la industria petrolera deben ser en concordancia administrados de manera progresiva por la comunidad organizada, como resultado de un proceso de armonía entre lo organizativo, formativo y de transferencia de competencias.
“Debemos sembrar el petróleo y utilizar la riqueza racionalmente para el desarrollo”. Hugo Chávez Frías.
Pasar de una sociedad rentista en términos de la riqueza natural proporcionada por la inmensa cantidad de reservas petroleras en el país (296 mil 500 millones de barriles de crudo), que nos posicionan en el primer lugar del globo terráqueo; pareciera presentar un escenario bastante difícil en cuanto a la motivación cultural que pudiera tener nuestro pueblo para superar los vicios consumistas y la continuidad de una economía destructiva y por otra parte las amenazas de la permanente agresión que las águilas imperiales generan sobre nuestro territorio con el afán de adueñarse de nuestra riqueza petrolera por el camino violento, a lo que Dussell denomina coacción ilegítima y fin de la política.
El Gobierno del Presidente Chávez luego de los sucesos del paro petrolero orquestado por los altos intereses del Norte en conjunto con sus operadores locales, permitió crear a partir de la crisis una situación de apropiación de la industria petrolera y en consecuencia la autonomía del Gobierno de poder determinar las políticas para el Desarrollo del país libremente.
Andrés Giussepe Ávalos en su libro Petrodiplomacia y Economía en Venezuela proyectaba que para el 2011 el precio de la cesta petrolera de Venezuela estaría en 75,1$ por Barril, lo que indica que los actuales precios del crudo (105,75$) apuntan significativamente a una variación positiva que refleja por una parte la consolidación de la OPEP como organismo contra-hegemónico y autónomo en cuanto las políticas de producción, precios y comercialización a escala mundial y por otra el impacto de las economías emergentes como China, Brasil e India en la demanda de este producto.
Es así como vemos que la inversión social desarrollada en el país entre 1999 y 2010 (más de 350.000 millones de dólares), ha permitido tener como fuente de recursos PDVSA, que a pesar de los esfuerzos por parte de la revolución en desarrollar fuerzas productivas alternativas a la economía capitalista, aún nos encontramos muy lejos de esta meta y con ello lejos de la posibilidad de sembrar el petróleo, sin embargo vale la pena destacar que el esfuerzo que se ha generado para saldar la deuda social que sobre nuestro pueblo dejaron los gobiernos precedentes han dado sus frutos, nos queda por ahora el camino más difícil, como lo planteaba el Ché en la necesidad de formar el hombre nuevo.
Por ahora nos queda una tarea de profundizar los esfuerzos de la revolución en consolidar una economía socialista, para ello en términos materiales el petróleo será en consecuencia el insumo fundamental, y para ello los destinos de los recursos económicos provenientes de la industria petrolera deben ser en concordancia administrados de manera progresiva por la comunidad organizada, como resultado de un proceso de armonía entre lo organizativo, formativo y de transferencia de competencias.
“Debemos sembrar el petróleo y utilizar la riqueza racionalmente para el desarrollo”. Hugo Chávez Frías.
miércoles, 13 de julio de 2011
A modo de reflexión del proceso Revolucionario
La situación de salud actual del Presidente Chávez, nos ha obligado dentro de las filas del proceso revolucionario a reflexionar sobre la actual coyuntura política, en un momento donde la esperanza de cambio y la necesidad de culminar el ciclo independentista real ha nacido como dice nuestro himno nacional con el ejemplo que Caracas dio.
Ante tal coyuntura el líder del proceso revolucionario ha originado en el calor del pueblo un profundo sentimiento de conmoción ante la información suministrada en una declaración muy emotiva de la presencia de células cancerígenas en su cuerpo, aún nos encontramos tratando de poder reaccionar ante tal acontecimiento, la tristeza y el dolor de los más necesitados y quienes consideramos una posibilidad de concretar un proceso revolucionario que nos encamine hacia un nuevo destino; un destino socialista se ven mermadas ante la indudable necesidad de manetener de manera imprescindible a Chávez.
En medio de todo esto el mismo Presidente ha mantenido continuamente a partir del momento en el que se determinó el deterioro de su estado de salud un conjunto de reflexiones, que apuntan hacia la forma de conducción del proceso revolucionario y las características organizativas sobre las cuales se ejecutan las políticas públicas.
Asumir en un sentido amplio la posibilidad de desarrollar un liderazgo colectivo plantedo por parte del Presidente Chávez a diferencia de lo que muchos pudieran pensar, lejos de debilitarlo lo fortalece; porque en primer lugar garantiza la evaluación del desenvolvimiento de los proyectos del gobierno en sus diferentes niveles, en segundo lugar incrementa la posibilidad que los líderes populares y la contraloría social asuma el seguimiento responsable de esos proyectos y en tercer lugar abre una posibilidad de avanzar de manera mucho más acelerada en el fortalecimiento del poder popular y la transferencia de competencias hacia este séctor.
De tal forma la idea de consolidar un proceso revolucionario en este momento más que nunca debe llamar a todos los sectores de izquierda a desarrollar una profunda dialéctica que revive la construcción colectiva de teoría revolucionaria y de práctica como hecho real concreto, asumir ese reto debe ser la tarea impostergable de quienes ocupan cargos de responsabilidad.
La derecha apuesta por el divisionismo o el radicalismo estatista, la izquierda debe en contraposición profundizar por la consecución definitiva del poder popular en los términos políticos de comunidad que quiere vivir, organizada y que por último de forma indispensable debe contar con la disposición de los medios técnicos para ejercer la voluntad de vida comunmente acordada.
“Invocamos a nuestros libertadores, invocamos a Dios Todopoderoso, a Cristo Redentor, para que nos permita continuar avanzando por esta vereda que cada día será más ancha, más próspera y más libre”. Hugo Chávez
Ante tal coyuntura el líder del proceso revolucionario ha originado en el calor del pueblo un profundo sentimiento de conmoción ante la información suministrada en una declaración muy emotiva de la presencia de células cancerígenas en su cuerpo, aún nos encontramos tratando de poder reaccionar ante tal acontecimiento, la tristeza y el dolor de los más necesitados y quienes consideramos una posibilidad de concretar un proceso revolucionario que nos encamine hacia un nuevo destino; un destino socialista se ven mermadas ante la indudable necesidad de manetener de manera imprescindible a Chávez.
En medio de todo esto el mismo Presidente ha mantenido continuamente a partir del momento en el que se determinó el deterioro de su estado de salud un conjunto de reflexiones, que apuntan hacia la forma de conducción del proceso revolucionario y las características organizativas sobre las cuales se ejecutan las políticas públicas.
Asumir en un sentido amplio la posibilidad de desarrollar un liderazgo colectivo plantedo por parte del Presidente Chávez a diferencia de lo que muchos pudieran pensar, lejos de debilitarlo lo fortalece; porque en primer lugar garantiza la evaluación del desenvolvimiento de los proyectos del gobierno en sus diferentes niveles, en segundo lugar incrementa la posibilidad que los líderes populares y la contraloría social asuma el seguimiento responsable de esos proyectos y en tercer lugar abre una posibilidad de avanzar de manera mucho más acelerada en el fortalecimiento del poder popular y la transferencia de competencias hacia este séctor.
De tal forma la idea de consolidar un proceso revolucionario en este momento más que nunca debe llamar a todos los sectores de izquierda a desarrollar una profunda dialéctica que revive la construcción colectiva de teoría revolucionaria y de práctica como hecho real concreto, asumir ese reto debe ser la tarea impostergable de quienes ocupan cargos de responsabilidad.
La derecha apuesta por el divisionismo o el radicalismo estatista, la izquierda debe en contraposición profundizar por la consecución definitiva del poder popular en los términos políticos de comunidad que quiere vivir, organizada y que por último de forma indispensable debe contar con la disposición de los medios técnicos para ejercer la voluntad de vida comunmente acordada.
“Invocamos a nuestros libertadores, invocamos a Dios Todopoderoso, a Cristo Redentor, para que nos permita continuar avanzando por esta vereda que cada día será más ancha, más próspera y más libre”. Hugo Chávez
viernes, 1 de julio de 2011
Una palabra de aliento al Presidente Chávez
Nuestro país sufría una crisis decadente de calidad de vida de los ciudadanos, una crisis profunda de un modelo de democracia representativa adeco-copeyano agotado por las prácticas neoliberales que sucumbían en la pobreza a nuestras ciudadanas y nuestros ciudadanos. Ante esta situación el “Caracazo” de 1.989 y el golpe del 04 de Febrero de 1.992 marcaban reales signos de que algo no andaba bien; allí aparece el Teniente Coronel Hugo Rafael Chávez Frías como responsable de un movimiento que llamó Bolivariano y que empezaba a demostrar el resquebrajamiento del la cultura política impregnada por un alto grado de injerencia de los Estados Unidos y sus trasnacionales.
El triunfo del Presidente Chávez en 1.998 significó la victoria del Pueblo, pro primera vez nosotros como ciudadanos Venezolanos nos vimos reflejados en el Palacio de Miraflores, a tal punto que los pobres parecían empezar a ver luz. Este momento además marcado por el agotamiento del viejo modelo planteaba un proyecto político liberador con los ideales de una democracia participativa y protagónica que empezaba a hablar de un mundo multipolar y de una integración latinoamericana como lo habrían soñado nuestros independentistas.
El Presidente Chávez ha significado para las nuevas generaciones y para los excluidos y maltratados por el viejo sistema la esperanza de cambio, de una patria nueva, ahora que está en una situación de recuperación vemos como las águilas imperiales y sus lacayos apátridas locales se regocijan de una situación física, que no hace más que demostrar su miserable condición humana de pensamiento y obra.
El líder del proceso revolucionario Bolivariano es hoy por hoy un referente indiscutible en el contexto latinoamericano y mundial, polémico para la derecha internacional pro-imperial, pero esperanzador para quienes como el soñamos con la posibilidad de un mundo mejor.
Chávez acabo con la vieja izquierda de papel muchas veces aburguesada, nos abrió la mirada a los ya ciegos por la ardua penetración de una sociedad capitalista que no ha hecho más que acrecentar las desigualdades y la cantidad de excluidos a razón de una moneda circulante, haciendo además un esfuerzo por entregarle realmente el poder al pueblo.
Debo hacer mi siguiente reflexión a título directo, en este caso al Presidente Chávez para decirle que aquí hay un pueblo esperando su regreso y que lo acompañaremos como todo lema revolucionario: “hasta la victoria siempre”, guiado siempre por el más profundo afecto y cariño de quienes pensamos diferente porque las luces de este proceso político han permitido aglutinar todas las fuerzas positivas, nos que mucho camino por recorrer, nuestra sociedad lo necesita, nuestro continente lo necesita nuestra patria grande deberá hacerle en algún momento de la historia un homenaje, pero no como aquella frase del libertador “arando en el mar” sino como el momento definitivo de nuestra independencia.
El socialismo es más que una palabra, una definición, un concepto, un ideal; es un modo de vida, las luces de la revolución Presidente Chávez no se apagarán. En algún momento de la historia diríamos que suerte tendría Chávez de estar con Fidel; hoy no sólo decimos sino que además proclamamos que suerte tiene Fidel de estar con nuestro Comandante.
Patria Socialista o Muerte. Venceremos
El triunfo del Presidente Chávez en 1.998 significó la victoria del Pueblo, pro primera vez nosotros como ciudadanos Venezolanos nos vimos reflejados en el Palacio de Miraflores, a tal punto que los pobres parecían empezar a ver luz. Este momento además marcado por el agotamiento del viejo modelo planteaba un proyecto político liberador con los ideales de una democracia participativa y protagónica que empezaba a hablar de un mundo multipolar y de una integración latinoamericana como lo habrían soñado nuestros independentistas.
El Presidente Chávez ha significado para las nuevas generaciones y para los excluidos y maltratados por el viejo sistema la esperanza de cambio, de una patria nueva, ahora que está en una situación de recuperación vemos como las águilas imperiales y sus lacayos apátridas locales se regocijan de una situación física, que no hace más que demostrar su miserable condición humana de pensamiento y obra.
El líder del proceso revolucionario Bolivariano es hoy por hoy un referente indiscutible en el contexto latinoamericano y mundial, polémico para la derecha internacional pro-imperial, pero esperanzador para quienes como el soñamos con la posibilidad de un mundo mejor.
Chávez acabo con la vieja izquierda de papel muchas veces aburguesada, nos abrió la mirada a los ya ciegos por la ardua penetración de una sociedad capitalista que no ha hecho más que acrecentar las desigualdades y la cantidad de excluidos a razón de una moneda circulante, haciendo además un esfuerzo por entregarle realmente el poder al pueblo.
Debo hacer mi siguiente reflexión a título directo, en este caso al Presidente Chávez para decirle que aquí hay un pueblo esperando su regreso y que lo acompañaremos como todo lema revolucionario: “hasta la victoria siempre”, guiado siempre por el más profundo afecto y cariño de quienes pensamos diferente porque las luces de este proceso político han permitido aglutinar todas las fuerzas positivas, nos que mucho camino por recorrer, nuestra sociedad lo necesita, nuestro continente lo necesita nuestra patria grande deberá hacerle en algún momento de la historia un homenaje, pero no como aquella frase del libertador “arando en el mar” sino como el momento definitivo de nuestra independencia.
El socialismo es más que una palabra, una definición, un concepto, un ideal; es un modo de vida, las luces de la revolución Presidente Chávez no se apagarán. En algún momento de la historia diríamos que suerte tendría Chávez de estar con Fidel; hoy no sólo decimos sino que además proclamamos que suerte tiene Fidel de estar con nuestro Comandante.
Patria Socialista o Muerte. Venceremos
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