Datos Personales

Nelson Ortega. Venezuela. Rubio, Estado Táchira. (1983), Ingeniero en Informática (Universidad del Táchira UNET), Diplomado en Innovación Tecnológica (Universidad de Oviedo, España). Magíster en Planificación Global (UPEL-IPRGR). Fue Analista de la sala situacional del Ministerio de Industrias Básicas y Minería 2.006, Coordinador de Sistemas del Centro Internacional Miranda 2.007. Profesor - Asesor de Misión Sucre y Universidad Bolivariana de Venezuela. Coordinador General de la Academia de Software Libre. Miembro del Frente Bolivariano de Investigadores, Innovadores y Trabajadores de la Ciencia. Miembro del Centro Nacional de Investigaciones Educativas. Miembro del colectivo del Sistema de Formación Socialista Simón Rodríguez, Miembro de la Plataforma Política Patria Socialista. Gerente de Informática de la Fundación para el Desarrollo de la Ciencia y la Tecnología del Estado Táchira (Fundacite-Táchira) 2.007-2.012. Fue Coordinador de la Sala Situacional del Registro de la Gran Misión Vivienda Venezuela en el Estado Táchira (Julio - Agosto de 2011). Investigador de la Universidad Nacional Experimental de la Seguridad (UNES) (Julio - Diciembre, 2012). Coautor del Libro El delito homicidio en el Estado Táchira entre 1982 y 2012 (Forero y Ortega, 2013). Autor de la Investigación Modelo de Planificación para Promover la Seguridad Ciudadana en la Comunidades vinculadas al Centro de Formación UNES Táchira. Actualmente es Jefe de Estadística de la Dirección de Planificación y Desarrollo de la Gobernación del Estado Táchira, Coordinador de los Comité Estadísticos Estadales, Coordinador de la Revista de los Comité Estadísticos Estadales, Encargado de la Ofensiva Económica en el Estado Táchira, Secretario de la Comisión Estadal para la Lucha contra el Contrabando.

correo: nortega16232@gmail.com

lunes, 16 de mayo de 2011

Las tecnologías de información y comunicación como elemento de inclusión social

Alvin Toffler señala en su libro la tercera ola la importancia que tiene hoy en día la revolución tecnológica como punto de inflexión en la historia de nuestras sociedades, luego de la revolución agrícola y la revolución industrial la nueva era muy relacionada a las comunicaciones, las capacidades de cómputo y la posibilidad de obtener volúmenes de información significativos permiten acrecentar los conocimientos científicos que se aceleran permanentemente con la incorporación de nuevas tecnologías.

De tal forma aparece la sociedad de la información y la sociedad del conocimiento como elemento de estudio para definir el contexto histórico actual y poder posicionar al campo de la Ciencia en su sentido ideológico en la mirada y debate del quehacer científico mundial.

Sin embargo esto ha llevado como lo fue a lo largo de la historia con la revolución agrícola en el feudalismo y la revolución industrial con el capitalismo a monopolizar los avances científico-técnicos en una elite que responde a los intereses de los poderosos y que se apoderan del conocimiento lo esconden y lo aplican de acuerdo a sus intereses, por tanto resulta una etapa evolutiva de la revolución burguesa, ahora en globalización.

El Dr. Rafael Antonio Palacios Bustamante plantea una dicotomía entre la sociedad del conocimiento y la sociedad democrática del conocimiento, como punto de partida de una discusión que permiten preguntar por ejemplo en el caso de las Tecnologías de Información y Comunicación ¿al servicio de quién?, parece contraproducente que en la octava meta del milenio se perciba la inclusión tecnológica en relación al aporte del sector privado y no como una política emanada desde los estados, pero se les exige a los estados la disminución de la pobreza.

De tal manera en la declaración de Damasco(1997) se plantea: “apoyar el realce de la infraestructura de las tecnologías de información, seguir de cerca el rol de los medios de comunicación, y la reducción de la «brecha digital», una brecha creciente en el acceso a las nuevas tecnologías de información y comunicación entre algunos países y entre diferentes segmentos de la sociedad”, lo que sin duda reafirma que la política de inclusión tecnológica debe apuntarse desde el propio estado como elemento social que permita disminuir los índices de pobreza existentes.

Con la llegada de la revolución Bolivariana se crea un marco legal para el desarrollo de las TIC, en la carta magna su artículo 110 es muestra de ello, así como la ley orgánica de telecomunicaciones, la ley de responsabilidad social de radio y televisión, la ley de mensaje de datos y firmas electrónicas y los decretos presidenciales 825 y 3.390, sobre estos últimos se ha desarrollado una política nacional enmarcada en los planes de desarrollo económico y social de la nación, así como en el plan nacional de ciencia, tecnología e innovación.

El decreto 825 en su artículo 1 dice: “Se declara el acceso y el uso de Internet como política prioritaria para el desarrollo cultural, económico, social y político de la República Bolivariana de Venezuela” y así mismo el 3.390 en la misma posición define: “La Administración Pública Nacional empleará prioritariamente Software Libre desarrollado con Estándares Abiertos, en sus sistemas, proyectos y servicios informáticos. A tales fines, todos los órganos y entes de la Administración Pública Nacional iniciarán los procesos de migración gradual y progresiva de éstos hacia el Software Libre desarrollado con Estándares Abiertos”.

Este par de decretos han dado un vuelco estratégico a la política nacional pues con ello se han permitido crear más de 738 infocentros a nivel nacional que sin ningún costo permiten a las ciudadanas y ciudadanos acceder a internet y con software libre, adicionalmente más de 1.500 Centros Bolivarianos de Informática y Telemática e igualmente más de 1.500 Centros de Gestión Parroquial al servicio del poder popular, destacando el proyecto nacional denominado Canaima educativo que pretende llegar a más de 2 millones de niñas y niños de nuestras escuelas, que accederán de manera gratuita como política de estado a un morral tecnológico.

Pero no sólo como una política asistencial la revolución ha permitido transformar la exclusión tecnológica por una inclusión social y productiva, es allí donde los centros de comunicaciones comunal que promueve la nacionalizada CANTV son administrados por la propia comunidad, de tal forma que entregamos de forma directa el poder al pueblo sobre los medios de producción referentes al desarrollo de las TIC en el país.

CANTV permitió llevar de 207.000 usuarios con acceso a internet en 1.998 a más de 9 millones en 2.010 considerando además que desde la nacionalización en 2.007 se han duplicado la cantidad de usuarios mediante una política de rentabilidad social que era privada por sus antiguos dueños por la rentabilidad económica.

La UNESCO ha tenido que reconocer con el premio “Rey Hamad Bin Isa Al Khalifa” el más de 1 millón 90 mil alfabetizados tecnológicamente por la Fundación infocentro, que sólo es posible dado que existe un proyecto socialista que visualiza las TIC como un campo de liberación.

Adicionalmente se ha promovido el desarrollo de aplicaciones bajo software libre como elemento fundamental para la soberanía e independencia científico-tecnológica, así encontramos la Meta-Distribución Canaima y los programas que las instituciones desarrollan a su medida sin las ataduras del software privativo y con la promoción del talento humano nacional que tiene como premisa el desarrollo endógeno.

Sobre el software libre se hace un especial énfasis dado que como tecnología no representa ningún tipo de neutralidad, pues en su contexto ideológico en las palabras de Richard Stallman sería plantear que: “para que la inclusión digital sea buena, hace falta que sea inclusión en una sociedad libre” de tal forma que una apuesta por la libertad del conocimiento para que la gente se apropie de él resulta lo más conveniente en este momento histórico, el socialismo Bolivariano busca de manera incesante el poder del pueblo, las TIC como resultado de la política nacional debe encaminarse en esta dirección.

“Las actividades cuyo objetivo es la inclusión de más personas en el empleo de las tecnologías digitales se basan en la suposición de que esto sea invariablemente algo bueno. Parecería que así es, si se juzga considerando únicamente la conveniencia práctica inmediata. Sin embargo, si juzgamos también en términos de derechos humanos, es el tipo de mundo digital en el que nos quieren insertar lo que determina si se trata de un bien o de un mal. Antes de luchar por la inclusión digital, debemos cerciorarnos de que las personas estarán en un mundo digital bueno”. Conferencia de Richard Stallman Por una sociedad digital Libre.

martes, 10 de mayo de 2011

Hacer política

Cuando se invita a los individuos a “hacer política”, esa frase se interpreta bajo deferentes corrientes como un dogma hegemónico y dominante existente hasta ahora o una nueva forma de realizarse colectivamente donde se responda a las necesidades reales del pueblo; entendido éste último como el soberano libre de ataduras.

Son los partidos políticos a lo largo de la historia quiene han reproducido una política que secuestra el poder de la gente, que la utiliza para sus fines, como si el partido político en si fuera un dios, en una suerte de fetichismo casi impositivo; es así como asumimos el esclavismo, el feudalismo, el colonialismo y el capitalismo, de tal forma que de la misma manera como el sistema del capital ha secuestrado los medios de producción y aunque el partido debiera contraponerse a estos intereses ha sido el mismo sistema quien se ha apoderado de él.

El partido se ha convertido en el espacio por excelencia para hacer política independientemente de su forma, por lo que la ideología definirá la ruta elegida para que en el discurso y práctica se pueda desarrollar el planteamiento político, de esta manera asumimos que la política no es neutra porque evidentemente responde a subjetividades colectivas que genera una objetividad construida.

Sobre este plano entendemos por tanto que las instituciones políticas no son neutras, lo que no quiere decir que no debe estar al servicio de todos y todas independientemente de su ideología, salvo en los casos antagónicos como el de la burguesía, el fascismo o el neoliberalismo que como grupo de poder atenta contra las propias instituciones políticas originarias en vez de responder a los intereses del pueblo, allí se entra en un conflicto de intereses para la supervivencia del uno o del otro.

Hacer política debe superar la forma individual de la misma y asumir en el espacio de la comunidad el poder que a ella se refiere, porque de esta manera no se genera conflicto de intereses sino consenso de intereses, así que al mirar al colectivo pueda aprender a convivir, es decir superar la subjetividad individual y construir lo común para satisfacer nuestras propias necesidades y contribuyendo a las del resto de las personas.

Así que el partido debe entender que este es el camino, no se secuestra el poder popular porque se es socialista dado que la política no es neutra, al ser socialista presenta la dialéctica como metodología referencial es decir que permite la discusión con el oponente, y debe por tanto colocarse al nivel del pueblo para que sea este mismo quien ejerza el poder.

En conclusión debemos hacer política de forma colectiva allí encontramos el socialismo, cualquier otra forma es en contraposición anti-socialista, pero el hacer política debe desbocarse en poder político por lo que en transición el partido como instancia política debe asegurar que las comunidades cuenten con los medios necesarios para ejercerlo.

“La soberanía reside intransferiblemente en el pueblo”. Artículo 5 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela

martes, 3 de mayo de 2011

Política social sobre el trabajo

Durante la última semana a propósito del día del trabajador se desarrollaron una serie de eventos interesantes de anuncios por parte del ejecutivo Nacional en cuanto a la redistribución de los recursos económicos de la riqueza nacional en beneficio de los trabajadores, que demuestran sin duda alguna el carácter obrerista de la revolución Bolivariana como política de Estado destinada a mejorar las condiciones de vida de nuestras ciudadanas y nuestros ciudadanos.

Es necesario hacer historia como el salario mínima durante la última década de la cuarta república nefasta y neoliberal con un promedio de inflación interanual de 61,29% apenas se mantuvo el salario mínimo de un precario 2 Bs.F a 100 Bs.F, a diferencia del Gobierno del Presidente Chávez que con una inflación interanual de 21,29% se ha incrementado el salario mínimo a más de 2.400 Bs.F (con el cesta ticket), ello representa un incremento que durante los doce años de gestión ha sido superior al crecimiento inflacionario, por lo que resulta conveniente estimar la actual situación como un logro de la revolución que aunque ha sido impactante sin lugar a duda arrastra la gran deuda social dejada en la cuarta república con el sector trabajador, citando por ejemplo como del año 1.989 a 1.992 se mantuvo el salario mínimo en 02 Bs.F con una inflación de 84, 40, 32 y 38 % respectivamente, lo que sin duda nos llevó a una disminución progresiva de la calidad de vida de nuestros ciudadanos.

No sólo en esta condición se generaron grandes logros en el área remunerativa, sino que adicionalmente la revolución Bolivariana ha mejorado la calidad del empleo invirtiendo la balanza que mostraba mayor participación del trabajador en el sector informal la cual se vio disminuida en más de un 16%, lo que se traduce en mejora del empleo y de las condiciones laborales, que ahora incluye a más de 2 millones de personas que no percibían cesta ticket con la reforma de la ley del bono de alimentación.

Ahora bien contrastando esta acción política con el incremento de entre 45% y 66% para el funcionariado público y 40% para el sector universitario, en comparación con la recesión económica de las grandes potencias tales como Estados Unidos que llega a más del 9% de desempleo o España que exige más de 38 años para la jubilación y que alberga a más de cinco millones de desempleados, es evidente que la política de transición al socialismo contrasta las crisis cíclicas del capital por lo que ello pone a nuestro país en el sexto lugar en el mundo en lo que a bienestar social se refiere según los últimos resultados de la encuesta transnacional norteamericana denominada Gallup.

Esto perfila un horizonte bastante esperanzador al menos en momentos de transición, aun quedan elementos pendientes como la transformación del Estado y la economía, necesarios para liberar del yugo del capital a nuestro proletariado y avanzar en la justicia social que tanto anhelamos los venezolanos, en contraste con una burguesía representada en Fedecámaras históricamente explotadora que solicita más del 100% de incremento de sueldo pero que llora por el pago de los tickets de alimentación sin discriminación a todos los trabajadores y argumenta que los anuncios de aumento del Presidente Chávez tendrán un impacto sobre la inflación, pareciera entonces que para esa clase burguesa nacional no hay solución viable, y caen por tanto en una doble moral pues los mismos no se pronuncian para incrementar los propios sueldos de sus trabajadores que ocupan parte importante de la población.

De esta manera se despejan los caminos y mientras la revolución avanza la oposición se queda sin discurso, sin argumentos, sin ejemplos y no les queda más remedio que intentar por la vía de la mentira desmeritar el esfuerzo de la revolución para garantizar el derecho de los trabajadores. Ahora nos queda pendiente la liberación de los trabajadores.

“La desvalorización del mundo humano crece en razón directa de la valorización del mundo de las cosas.” Karl Marx

lunes, 25 de abril de 2011

Reivindiquemos la lucha de clases

La revolución Bolivariana sin duda a lo largo de estos doce años ha desatado innumerables pasiones tanto por quienes comparten los ideales del proceso Bolivariano como por quienes adversan la idea emancipadora de una patria nueva libre del yugo imperial, esto ha originado debates interesantes que van definiendo el camino del proyecto político Venezolano en un aspecto tan relevante como dar continuidad al sistema establecido del Capital o plantear una alternativa socialista que encamine nuestro país hacia un futuro de justicia y de paz.

De tal forma estos dos modelos son antagónicos, por tanto el Capitalismo ha instrumentado a través de la educación bancaria una forma de dominio sobre nuestros pueblos que infiere en los acervos culturales más significativos de las comunidades para reproducir expansivamente sus tentáculos y ejercer control sobre nuestras sociedades; allí que nos encontramos en un momento bien importante, que procura como bien diría Mészáros a través de la formación más allá del capital desenredar los entramados de poder representados en el capital.

Sobre este contexto la conciencia sobre la lucha de clases es indispensable para entender que el sistema capitalista es servil de las clases burguesas, por lo que responde a un proyecto egoísta que por una parte nos conduce a grandes desequilibrios en materia de desigualdad social y por otra lleva a nuestro planeta tierra a un momento caótico que amenaza con destruir la especie humana a través de sus guerras, arsenales atómicos y el propio desarrollo industrial que atenta a expensas del consumismo de la humanidad con destruir el medio ambiente.

La lucha de clases debe ser vista como una ventana para la liberación, en el camino quedarán quienes desean acumular capital a costa de los más necesitados, pero lo que sin duda es una batalla a muerte en la que uno de los modelos estará destinado a sobrevivir, de tal forma que la tesis de Fukuyama sobre el fin de la historia no es más que una burla al sentido común como si nos hubiéramos resignado a ser dominados por los intereses del capital, ya lo decía Rosa Luxemburgo Socialismo o Barbarie, Mészáros define más adelante “Barbarie si es que tenemos suerte”, y con tener suerte quiere decir en palabras de Dussel vivir muriendo, cualquier otra salida que no sea esta agonía es la muerte, por eso el lema de la revolución Bolivariana es Patria Socialista o Muerte, no como un mensaje de guerra como lo pretenden manipular los ilustrados de la derecha Venezolana sino porque el socialismo en este momento actual es sinónimo de vida y el capitalismo es por tanto sinónimo de mortandad tal como lo ha demostrado a lo largo de la historia.

Sobre las necesidades esenciales del ser humano para vivir viviendo encontramos la propuesta de nuestro proceso político, de allí que quienes ostentan desarrollar mecanismos de defensa por aspirar o soñar ser burgués difícilmente se encontrarán cómodos del lado izquierdo de la acera, es claro que nuestro pueblo se formó para ser dominado y es nuestra tarea revolucionaria deslastrar esos males que atentan contra el corazón del proyecto Bolivariano y es una bomba de tiempo en nuestra propia casa.

El sentido de comunidad y distribución de la riqueza debe ser fundamental para encaminar la lucha social y política, hay que entender que nuestro proceso comienza por desarrollar en primera instancia una conciencia de clase para identificar donde están nuestros intereses y definir si es con el pueblo o con la burguesía. Once millones de empleados hacen vida en el país más del 80% en el sector privado y casi el 20% en un sector público estatal que no termina de trascender el concepto burocrático dominante, y aunque la tarea no es invertir la torta lo que si es imprescindible es convertir ese proletariado en un sector comunal que hegemónicamente sea dueño de su propia riqueza, de esta forma no sólo ganaremos individualmente sino como colectivo y emprenderemos el socialismo anhelado.

“¡Trabajadores del mundo, uníos!”. Manifiesto del Partido Comunista. Marx y Engels

lunes, 18 de abril de 2011

Una oposición coja

Los recientes acontecimientos vinculados a la Mesa de la Unidad Democrática en cuanto al pronunciamiento de celebrar unas elecciones primarias el próximo febrero de 2.011 muestra sin duda el peso político que aún posee en este movimiento de derecha Acción Democrática, pues parece que el zorro viejo de Ramus Allup salió con todas las cartas en la mano para contraponer otras fuerzas que pretendían realizar dichas elecciones este año.

Sin duda la MUD está coja, carente de un proyecto político, más que hincarse a los intereses de los Estados Unidos, pareciera que Petkoff, Ledezma, Ramos Allup y Primero Justicia andan en polos opuestos y han puesto contra la pared a dueños de medios que pretenden lanzar en una plataforma a Pérez Vivas o Radonsky.

Por otro lado un posible frente progresista que insulta la inteligencia de todos compuesta entre otros por PPT, Causa R, Podemos y MAS no pretenden más que emular la concertación de Chile o las centro – izquierdas que han coqueteado permanentemente con el propio imperio en Latinoamérica, aunque ya esto haya causado muchas molestias dentro de las propias filas del PPT, pues parece que el Voluntad Popular un claro partido de la extrema derecha se ha unido al bloque con la intención de postular un candidato que compita en primarias con la MUD, de tal forma de coincidir en un candidato único que sin duda promete un pacto con la derecha nacional.

Todo esto sin duda da una imagen de que la oposición Venezolana no ha aprendido nada durante estos años de revolución, su fraccionamiento da signos de que un pacto de punto fijo reeditado está por darse y pareciera que las cuotas de poder se están empezando a repartir, llamará mucho la atención un enfrentamiento entre personajes vinculados históricamente a las atrocidades cometidas contra el pueblo en la cuarta república y hasta en el propio golpe de abril de 2.002, por lo que el candidato vencedor dentro de ese nido de culebras estará marcado con signos fuertes que difícilmente podrá quitarse de encima.

Es así como se presenta sobre este escenario una oportunidad única para la revolución y para el propio PSUV que debe sobre la decisión de que el candidato será el Presidente Chávez aprovechar el tiempo fuera de la oposición, es decir hasta febrero de 2.011 para preparar una política social agresiva que debe ir acompañada de organización, movilización, ensayos y gestión, sobre las bases del poder popular que debe ser el llamado a ser protagonista durante las próximas elecciones.

Los micro conexiones puestas para que la derecha compartan el objetivo de sacar a Chávez del poder son muy débiles, es allí donde la revolución debe aprovechar la coyuntura para desenmascarar a las fuerzas contra-revolucionarias y avanzar de manera consistente en la consolidación del socialismo Bolivariano garantizando una verdadera transferencia de competencias al pueblo, la oposición ha empezado a replegarse y es ahora cuando la gestión revolucionaria debe darse.

“ El que llega primero al campo de batalla espera la llegada del enemigo fresco para combatir. Quien llega tarde al campo de batalla tiene que apresurarse y arriba exhausto al combata.” SunTzu

lunes, 11 de abril de 2011

Una mirada retrospectiva después del 11 de abril

Nuestro proceso histórico que lleva más de doscientos años con el planteamiento del libertador Simón Bolívar, tomado luego por Ezequiel Zamora, Cipriano Castro y Hugo Chávez, ha tenido puntos de inflexión críticos caracterizados por los contrapesos del dominio español, la oligarquía criolla, el entreguismo a los intereses norteamericanos y más recientemente el imperialismo que marcó buena parte de nuestra historia política del siglo XX y todo el siglo XXI.

Efectivamente la cuarta República decidió entregar nuestras riquezas y soberanía al imperio Yanki, para colocar en un lugar privilegiado a las clases acomodadas de la burguesía nacional vinculada a sectores políticos corruptos que en definitiva aplastaron nuestros pueblos durante las cuatro décadas de finales del siglo pasado en una suerte de entreguismo económico a los intereses estadounidenses acompañado de una política injerencista tanto militar como no militar por parte de los Estados Unidos.

A la luz de la caída del bloque soviético, sólo el caracazo del 89 retumbaba los oídos del mundo, ante una arremetida neoliberal del Fondo Monetario Internacional liderado por su amo del norte, es así como el 04 de febrero y el 27 de noviembre de 1.992, las Fuerzas Armadas en un camino de lealtad a su pueblo y su compromiso con los más desposeídos se levantaron en armas no sólo ante una crisis profunda de las clases gobernantes de entonces sino contra toda forma de intervención extranjera en Venezuela.

El resultado de todo un proceso político de cambio fue la victoria del Presidente Chávez en 1.998, con lo que se inicia una coyuntura política que significó un giro contundente en la historia Venezolana, para reivindicar los ideales de nuestro libertador y levantar la bandera de la revolución Bolivariana, dando por primera vez plena soberanía a nuestras riquezas, la economía, la política nacional y las relaciones internacionales de Venezuela, además de un acercamiento con los movimientos sociales anti-imperialistas del mundo.

De tal forma en sus primeros años la revolución Bolivariana dedicó parte importante de su tiempo a suplir la inmensa deuda social del nefasto pasado neoliberal, a tal punto que llevó la inflación a 12,3 puntos porcentuales frente a más de 100% en los años previos de la cuarta república, de tal forma que el proceso político liderado por Chávez generaba resultados que simbolizaban un cambio importante en lo social y económico del país.

Pero la necesidad de ser soberano e independiente nos obligaba a tomar el control del Petróleo Venezolano, ello significaba luchar contra los intereses de los Estados Unidos que se apropiaban al mejor estilo de “malandro” de corbata de nuestra riqueza energética como si fuera su propia caja chica, ante tales intereses un conflicto era necesario y la política de injerencia gringa en acuerdo con la burguesía nacional decidieron el 11 de abril de 2.002 asaltar el poder del pueblo que por primera vez se veía representado en Miraflores y hacía suya la gestión gubernamental; hoy quienes aspiran ser los contrincantes del Presidente Chávez en las presidenciales del 2.012 tuvieron un sitial de horror en aquellos fatídicos 11, 12 y 13 de abril del 2.002.

De tal forma que en una acción cívica – militar, el líder de la revolución retoma las riendas del poder con un mensaje de paz, llamando a hacer Política a la oposición, sin embargo la estrategia imperial para volver al poder en Venezuela desde entonces ha significado desde los Estados Unidos sabotear económicamente, comunicacionalmente y hasta militarmente nuestra soberanía, el paro petrolero, la ampliación de la cuarta flota y el comando sur alrededor de Venezuela, la agresión permanente a través de sus medios privados de comunicación de espectro internacional, configuran un escenario que prepara una posible invasión o agresión militar extranjera liderado por el mismo imperio.

Es así como resulta necesario más que nunca consolidar las bases de una verdadera organización, social, cívico-militar, regional y continental que permita dar pasos importantes en la constitución de un gran frente de paz que permita combatir los deseos guerreristas del imperio norteamericano.

"Las ideas no necesitan ni de las armas, en la medida en que sean capaces de conquistar a las grandes masas." Fidel Castro Ruz

lunes, 4 de abril de 2011

Reflexiones sobre el Poder Popular

Nos encontramos en este momento histórico como diría Martí en “Nuestra América” sobre condiciones políticas muy particulares, por un lado sumergidos en una crisis de representatividad que se desbordó en una larga noche neoliberal a finales del siglo pasado y por otra parte el nacimiento de un nuevo modo de hacer política con la gente, para la gente y por la gente.

En esencia ha sido la persistencia de las luchas de los movimientos sociales acompañados de líderes revolucionarios los que han originado un cambio en la direccionalidad política, que aunque Cuba en su trinchera venía haciendo desde principios de los sesenta del siglo XX, hasta principios del nuevo siglo, tan solo era una referencia de la lucha anti-imperialista, sin más nada que hacer sino resistir aisladamente, sobre un escenario internacional bastante complicado.

Sobre esta base histórica con el nacimiento de la Revolución Bolivariana se desarrolla una política de participación popular para generar una dinámica permanente de acción y comunicación con las bases por parte del Estado Venezolano, por lo que la misma debe ser analizada desde su nacimiento en la conformación de los consejos comunales hasta la creación de comunas como espacio de convivencia para la relación de nuestra sociedad como instancia política activa.

Revisar primero las instancias de participación propicia la generación de estructuras horizontales que permitan ir progresivamente reemplazando las viejas estructuras de poder jerárquicas y desarrollar un verdadero enfoque de descentralización que permita transferir las competencias del poder público establecido en el estado a las bases populares.

Pero no es suficiente que los consejos comunales y las comunas se encuentren creados y conformados como instancia de participación si no tienen el poder de desarrollar políticas públicas, es decir competencias en la planificación y el presupuesto, que aunque las tuvieran y pudieran responder a las necesidades del programa local de nada contribuirían al proyecto nacional de desarrollo si se encuentran aisladas y no se sustentan en redes de cooperación que permitan crear conexiones complejas de forma que tal que no puedan ser socavadas por los vicios de la democracia representativa.

En esta temática surge un debate bien interesante en cuanto a la politización de los consejos comunales, pues hay quienes opinan que los mismos no pueden estar secuestrados por el partido del Gobierno, sino dejar que fluyan sin una influencia directa sobre la participación; cosa con lo que coincido parcialmente dado que entendemos que aunque debemos procurar ser objetivos, también es cierto que las estructuras dispuestas de participación de poder popular responde a un criterio enmarcado dentro del socialismo, es decir responden subjetivamente a un escenario que no es neutral, por lo que si un movimiento ideológico como el PSUV interfiere en las acciones de participación podría considerarse como un acto símbolo de la partidocracia de las viejas composiciones políticas, pero por otro lado infiere que el partido no puede ser indiferente ante la organización de las comunidades por tanto debe crear las condiciones y debe ser garante de que sobre los mecanismos dados al poder popular se encamine el país hacia soluciones dadas sobre la construcción del socialismo.

Pudieran destacarse particularmente tres aspectos que enmarcan el proceso Venezolano de participación popular: el primero dado por las políticas que desde el estado heredado burocrático se encuentran destinadas a dar respuestas a las necesidades sociales, el problema con esto es que no garantiza la sustentabilidad del proyecto político a largo plazo ya que concentra el poder de hacer en pocas manos; el segundo se relaciona con la dinámica organizativa y el marco jurídico de participación diseñado para generar mecanismos para el desarrollo de políticas que respondan las necesidades de la gente, esto indica que hay un vínculo directo entre estado y comunidad, pero no indica necesariamente la entrega del poder al pueblo; por lo que el tercer aspecto se relaciona directamente con la transferencia del poder al pueblo, como mecanismo de responsabilidad directa de las comunidades, por lo que allí estamos en la obligación Estado y Partido como un todo en generar las condiciones culturales y socio-económicas que enmarquen la política en esa dirección, por tanto crear una nueva forma de hacer política.

“La democracia de elites, representativa, es contrarrevolucionaria. Un Gobierno tomando decisiones encerrado en cuatro paredes, expropiándole al pueblo su soberanía, es contrarrevolucionario”. Hugo Chávez